Juicio Rafael Nahuel IX: la verdad que habita en la montaña

por Revista Cítrica
27 de octubre de 2023

Se realizó una inspección ocular en la zona de la Lof Lafken Winkul Mapu, donde una de las 130 balas disparadas por Prefectura terminó con la vida del joven mapuche. Los jueces en el escenario del crimen, las mentiras de los imputados y la ceremonia ancestral junto al fuego. Cobertura colaborativa Revista Cítrica, Infoterritorial y Radio Zona Libre.

Gioia Claro-Roxana Sposaro. Cobertura colaborativa Revista Cítrica, Infoterritorial y Radio Zona Libre. Foto de portada: Jaime Carriqueo.


El Tribunal Oral Federal (TOF) de General Roca realizó la inspección ocular en el lugar donde una bala de plomo, entre las más de 130 disparadas por miembros de Prefectura Naval Argentina, terminó con la vida de Rafael Nahuel el 25 de noviembre de 2017. El megaoperativo del martes 24 de octubre estuvo integrado por Policía Federal, Policía de Seguridad Aeroportuaria y Gendarmería.

Durante seis horas, la comitiva judicial, encabezada por los jueces Alejandro Silva, Simón Bracco y Pablo Díaz Lacava, recorrió el mismo camino que hace casi seis años transitaron los miembros del Grupo Albatros de Prefectura disparando contra la comunidad mapuche en las cercanías de la Lof Lafken Winkul Mapu.

Antes de iniciar la inspección, el presidente del Tribunal, Alejandro Silva, se reunió con las partes: “Me parece que Lescano es el que nos tiene que ir guiando, por haber estado presente y por ser el suboficial de mayor graduación. Él nos va a ir diciendo por dónde ascendieron, dónde los binomios se separaron, dónde ubicaron el perro, dónde se ubicaron los otros binomios, cómo bajaron, cómo se replegaron, cómo subió. Tenemos toda la tarde. Van a surgir cosas, vamos a parar y vamos a dejar asentado. Paciencia y orden”.

Crédito: Denali DeGraf.

Junto a los jueces, subieron al cerro los testigos sobrevivientes de aquella jornada donde asesinaron a Rafael Nahuel, los abogados querellantes de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) de Nación y de Bariloche, Ezequiel Palavecino, Rubén Marigo y Sebastián Feudal; Mariano Przybylski, por la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, y las abogadas Anabella Schmidt y Alejandra Bussetti, defensoras de dos de los cinco imputados: Juan Obregón y Sergio García, también presentes en la inspección. Además de Fausto Jones Huala y Lautaro González, los jóvenes que trasladaron a Nahuel a la Ruta 40 luego de ser baleado por la espalda; y la sobreviviente y testigo Johana Colhuan Nahuel, prima de Rafa, quien también recibió una bala de plomo en uno de sus hombros.

De los cinco prefectos imputados sólo participaron García y Obregón, quienes fueron ingresados al lugar sin ser vistos por quienes nos encontrábamos en la ruta (medios y miembros del pueblo mapuche), y se retiraron del territorio del mismo modo. Sin embargo, sí estuvieron presentes durante la inspección cara a cara con los testigos sobrevivientes.

 

El escenario del crimen

Mediante el uso de un georeferenciador, la comitiva llegó hasta el lugar donde unos días después del asesinato de Rafa Nahuel se recolectaron las vainas de balas de plomo usadas por la fuerza federal en la persecución. Durante la jornada se sacaron fotos, hicieron filmaciones y escucharon los relatos y declaraciones de las diferentes partes.

Al finalizar el operativo, Fausto Jones Huala manifestó la impotencia que sentía de ver libres y cara a cara a quienes asesinaron a su compañero. Relató que durante la inspección en el territorio los Albatros mintieron constantemente y se contradijeron una vez más. Describió cómo él, junto a Lautaro, se adelantaron, reconocieron y marcaron a los jueces el lugar donde había caído Rafa Nahuel y metros abajo, en línea recta junto a unos árboles, uno de los lugares donde se recogieron algunas de las 130 vainas de plomo recolectadas días después del asesinato. Esta referencia y declaración fue comprobada con el uso del georeferenciador.

“Yo sí soy capaz de mirarte a la cara y vos ni siquiera sos capaz de mirarme a mí”, le dijo Fausto al prefecto Obregón, quien ocultaba su mirada bajo unos lentes oscuros.

Crédito: Jaime Carriqueo.

El fiscal Rafael Vehils Ruiz, principal solicitante de la inspección, explicó al finalizar la jornada: “Se indicó dónde cayó Rafael Nahuel. Cada una de las partes dio su versión. Cabe aclarar que los testigos están bajo juramento de decir la verdad y no así los imputados. En definitiva, lo que queríamos con la fiscalía era conocer in situ en el lugar de los hechos, para tener una noción más acabada de lo que, en declaraciones tanto testimoniales como indagatorias, se había hecho conocer. En este sentido, la medida fue sumamente positiva. Tenemos una teoría del caso y esta inspección ocular nos aportó bastante a lo que venimos conversando entre los tres”.

María Nahuel, tía de Rafa, expresó sobre la participación de su hija Johana: “Ella estuvo ese día (del asesinato) y hoy tuvo que subir. Ella contó que en todo momento mentían, los que habían venido de los Albatros, vinieron dos nomás, mentían. Venía uno decía que había ruca (casa), venía el otro y decía que no había. Así que, la verdad, como vemos, siguen mintiendo, tratando de zafar”.

Mariano Przybylski, abogado querellante por la Secretaría de DD.HH. de la Nación, destacó: "Pudimos corroborar el punto exacto donde Prefectura empezó a disparar con munición de plomo y el recorrido ascendente de cómo continuaron esos disparos. Llegamos hasta el lugar donde cayó Rafael Nahuel, y fue marcado por Johana Colhuan, que estaba al lado de él. Fue muy impresionante, porque nos daba un ángulo de tiro de abajo hacia arriba y de izquierda a derecha, que es exactamente el ángulo de tiro de la bala que mató a Rafael”.

Los jueces no quisieron ser entrevistados para no interferir en el proceso ni adelantar posiciones, pero se manifestaron conformes con los resultados de la medida, y las abogadas defensoras se retiraron del lugar sin dar entrevista a las y los trabajadores de prensa, que realizaron sus tareas desde la ruta 40 por no tener permiso para acceder al territorio.

“Seguramente pidamos algo más todavía antes de terminar, pero ya veremos, porque tenemos un campo, que sería el último, para despejar todas las dudas. Porque nosotros tenemos un camino marcado, que es el que marcó la doctora Silvia Little a través de su acusación originaria. Veremos si estamos de acuerdo con ella o no” , concluyó el fiscal, refiriéndose, sin decirlo, al atenuante de la “legítima defensa” impuesto por la fiscal, principal cuestionamiento por parte de las querellas respecto de la imputación contra los prefectos.

Crédito: Denali DeGraf.

 

Una provocación más al pueblo mapuche

Previamente, los jueces habían acordado con la Machi (autoridad espiritual) Betiana Colhuan y otras mujeres de la comunidad que se les permitiría ingresar hasta el rewe (espacio ceremonial), de donde fue desalojada la Machi en un operativo represivo del que se cumplió un año el 4 de octubre pasado. Sin embargo, cuando quisieron acceder, efectivos de la Policía Federal formaron un retén impidiéndoles el paso. Esto generó una situación de tensión innecesaria, un gesto más de la violencia que reciben constantemente los miembros de las comunidades.

Si bien existe un acuerdo firmado por el propio Estado, en el que se comprometió la restitución del espacio ceremonial a la Machi y la posibilidad de retornar a su lugar junto a su comunidad, esto no se ha cumplido y permanecen fuerzas federales dentro del territorio comunitario. 

Luego de este incidente, el secretario del Tribunal, junto a los abogados querellantes, debió volver sobre sus pasos para interpelar al cordón policial y que las mujeres pudieran ingresar con sus niñxs. Durante todo el operativo, que comenzó pasadas las 11 de la mañana y culminó a las 17:30 horas, tanto mujeres como niñxs permanecieron junto al rewe.

Nadia Paris, periodista de Radio Zona Libre, pudo ingresar hasta allí y relató: “Pu lamgen (las hermanas) mapuche estuvimos en el espacio del rewe, rodeados de gendarmes, policías de Seguridad Aeroportuaria, federales y de civil que controlaban que no nos moviéramos de ese espacio. Se prendió el kutral (fuego), durante toda la tarde circuló el mate y la conversación. La Machi hizo sonar su kultrun (tambor ceremonial), se sahumó el entorno del rewe y donde estaba su casa, ahora destruida, hasta que empezamos a escuchar las respuestas al afafan (grito para brindar fuerzas) por parte de los mapuche testigos, que nos indicaba que había terminado la inspección y que se acercaban al rewe compartiendo la fuerza y la tranquilidad, tras la evaluación favorable de la medida”.

Crédito: Jaime Carriqueo.

 

Últimas audiencias

El 1° de noviembre será el turno de la incorporación de pruebas testimoniales por escrito de dos de las defensas y la posibilidad de ampliación de indagatorias de los imputados.

El 7 y 8 de noviembre se esperan los alegatos finales de las querellas y la fiscalía; el 14 y 15 los alegatos de las defensas y el 22 de noviembre, tres días antes de que se cumplan 6 años de los hechos, las palabras finales de los imputados y el veredicto.

Crédito: Denali DeGraf.