Viva la libertá?

por Saverio Lanza
Fotos: Juan Pablo Barrientos
28 de noviembre de 2023

Preguntas para un futuro que ya llegó: ¿Y ahora qué? ¿Pasamos de una escuelita a la otra? ¿Resolverá algo? ¿Quiénes ganarán? ¿Quiénes perderán? ¿Hay más miedo que esperanza o más esperanza que miedo? Cuando uno se libera de sus ataduras y dice que ya no hay cadenas, ¿ya no hay cadenas?

Viva la libertá’. Así. Dale. Hablemos de eso. Sin conclusiones. Sólo preguntas. ¿Habrá algo en esta vida que concluya? ¿La muerte concluye la vida? Nadie lo sabe con certeza. Certezas tampoco tenemos. Y aquellos que crean tenerlas, deberán volver a revisarse. Este almacén no tiene valoraciones, ni calificativos, ni estereotipos, ni dogmas, ni citamos hedonistas de los infiernos. No concluimos. Preguntamos. Una y mil veces, preguntamos.

¿Qué pasó? ¿Y ahora qué? ¿Para qué vas a revisar errores cuando la masturbación es volver a cometerlos una y otra vez porque así es el dogma? ¿Pasamos de una escuelita a la otra? ¿Resolverá algo? ¿Quiénes ganarán? ¿Quiénes perderán? ¿Hay más miedo que esperanza o más esperanza que miedo? ¿Tenés algún dato fáctico basado en los hechos o limitado a ellos, y no en lo teórico o imaginario, o sólo son supercherías cimentadas en creencias? ¿Por qué este librito que se vende como “inédito” tendría que detentar diferentes consecuencias a los otros libritos también vendidos como inéditos pero que ya llevaban varias ediciones? ¿La historia es lineal o en espiral? ¿De verdad esto parece nuevo? ¿Todo es nuevo tras el clonazepan y la amnesia selectiva?  

Viva la libertá’. Así. Dale. Hablemos de eso. ¿Qué es la libertad? “La libertad no es fantástica, no es tormenta mental que da el prestigio loco, es mar gruesa y oscuridad y el chasquido que quiere proteger ese grito que no es todo el grito. La libertad es fanática; ha visto tanto hermano muerto, tanto amigo enloquecido que ya no puede soportar la pendejada de que todo es igual siempre igual, todo igual todo lo mismo”, cantó el Indio Solari. “¿Adónde está la libertad?”, se preguntó Pappo. Y agregó: “No dejo nunca de pensar. Quizás la tengan en algún lugar que tendremos que alcanzar. No creo que nunca, nunca la hemos pasado tan mal”. "El ser humano está lleno de preconceptos, lleno de prejuicios. Y la falta de libertad no tan solo se siente en la libertad colectiva, si no en la libertad mental de cada persona", ensayó Charly en Inconsciente colectivo. Calamaro disparó: “No sabemos muy bien qué es, ni dónde está. Oímos hablar de la hermana más hermosa que se busca y no se puede encontrar”. Y agregó: “La conocen los que la perdieron. La conocen los presos, algunos faloperos, algunos con problemas de dinero, porque se despiertan soñándola. Algunos que nacieron en el tiempo equivocado, todos los marginales del fin del mundo, esclavos de alguna necesidad; los que sueñan despiertos y los que no pueden dormir”. “Me pregunto muchas veces dónde está, y no dejo de pensar… ¿Será solamente una palabra?”. Fito respondió: “La libertad es algo que todos nos metemos en la boca, y cuando la tenemos cara a cara salimos corriendo. La libertad no es lo que te dicen las canciones. No es ni siquiera lo que te dicen los libros, ni las gestas patrióticas, ni el exceso de drogas. En un sentido -posiblemente- lo más macabro que exista sea la libertad. La ausencia absoluta de ataduras de todas las formas de existencia”. Y ahí entró el Chizzo para tronar su “Hablando de la Libertad”: “Hice un lugar en el refugio de mis sueños y guardé ahí mi tesoro más preciado. Donde no llega el hombre con sus jaulas ni la maquinaria de la supervivencia. Me fue más fácil intentar la vida, que venderla al intelecto y la conformidad”. La Bufona Psicotrópica supo dejarlo bien claro en su grunge post apocalíptico del 2001: “Te dejan ladrar, te dejan coger, te dan libertad dentro de su red: ‘Andá hasta la esquina, y volvé’”. 

¿Nada más libre que la poesía no? Anarquista. Con el precio que en verdad tiene y siempre tuvo: invaluable.

Viva la libertá’. Así. Dale. Hablemos de eso. ¿Qué curiosa es la libertad, no? ¿Cómo convivirán las libertades entre los mercaderes traficantes de esclavos y la propia libertad de los esclavos? ¿Y las libertades de expresión y de pensamiento con las libertades de amenazantes grafiteros montados en autos verde-dinosaurio? ¿Cómo convivirán las millones de voces y cánticos en el aire libre, mismo aire donde desfilarán -odiantes e impunes- municiones navegantes en busca de puertos utópicos? ¿Hay lugar para todos, todas, todes, todis? ¿Hay espacio para los que aman y los que odian? ¿Caben los Pro y los Anti?

Viva la libertá’. Cuando uno se libera de sus ataduras y dice que ya no hay cadenas, ¿ya no hay cadenas? “Horrible, Horrible libertad”, esgrimen las hormigas en aquel épico capítulo de Los Simpson donde Homero viaja al espacio. ¿Las dudas son libertad o son certezas? ¿Está bien ensayar autocríticas de algo que se avecinaba como una tormenta en campo abierto? Se veía a kilómetros de distancia y sólo la negaron quienes así lo quisieron, por acción u omisión. ¿De qué sirve ya? ¿Absolutamente de nada? ¿Es inherente al progresismo y su mar de paradojas? La vanguardia siempre llega tarde y corre detrás. ¿De verdad existe quien quiera tener razón? ¿De verdad alguien ensayará estar acertado o equivocado en este mar de mediocridad, de intelectuales fast food, de ludópatas de “estarbacs”? ¿Los sabedores destruyeron todo? ¿Quienes los siguieron a ciegas cayeron al vacío militante como Thelma y Louise? ¿Habrá que soportar los neo Nostradamus? ¿Qué se hace con los estúpidos que tildan de estúpidos a los estúpidos? ¿La gente que es boba sabrá que es boba? ¿Finge demencia o es demente? ¿Qué pensaban que iba a pasar? ¿Qué creen que irá a pasar ahora? Un par de hechos: el peor gobierno pseudo-peronista de todas las épocas ganó las elecciones. Increíble. Luego, en otra instancia absolutamente distinta a la primera, el anti-pseudo-peronismo venció al pseudo-peronismo. ¿Qué tiene de nuevo e inédito esto?

¿Ganó la alegría o el odio? ¿Perdió el ego o la autodestrucción de la tierra arrasada? ¿El mensaje de las urnas fue que la gente está cansada del peor pseudo-peronismo de todos los tiempos? ¿Fue un relato de peronismo? ¿Un peronismo outlet? ¿Una monstruosidad? ¿Un Frankenstein descosido? ¿Un Waking Dead masticándose las propias piernas y brazos? ¿Lo que perdió, ganó? De ser así es enloquecedor. ¿Lo que ganó sería perder por tercera, cuarta, quinta vez en los últimos casi 50 años? De ser así es enloquecedor. ¿Los, las, les, pibes, pibas, pibis de 16 y 17 leyeron lo que pasó 16 y 17 años antes de que ellas, ellos, elles, ellis, ellus nacieran? ¿O no leyeron una mierda? ¿Hace falta meter la mano en el fuego para saber si quema? ¿No aprendimos nada del hombre y de la mujer de Neandertal y Cromañón? ¿No nos quedó nada de sabiduría en el ADN? ¿O sí? ¿La ludopateamos en pseudo-democracias y sistemas pseudo-representativos que -hace rato- no representan a nadie? 

Entre tantas preguntas, algunas consideraciones: ¿La gente está hinchada las pelotas de explicaciones huecas? Sí. ¿Eligió la peor representación de la oferta electoral regional? Tal vez, el tiempo dirá. ¿Es verdad que dijo lo que dijo y después dijo que no dijo lo que dijo? Y, sí. ¿Y esto será aquello que maneje los destinos de millones de destinos en los próximos tiempos? Sí. ¿Años? Sí. ¿Algunos ya no tienen tantos años a mano para que sus destinos sean manejados por desdicentes? No, ya no les quedan.

Después de cuatro años de no representar absolutamente a nadie y realizar un gobierno catastrófico, se adicionaron otros cuatro años de no representar absolutamente a nadie y realizar un gobierno catastrófico. Y pareciera que el loop de “espotefai” no se detendrá. ¿Qué hacer? ¿Qué decir? ¿Qué pesar? ¿Qué reflexionar? ¿Servirá ese ejercicio con todas las cartas echadas? ¿Los que se conforman siempre son los mismos? ¿Los que ganan mucho son siempre los mismos pocos? ¿Habrá alguien que pueda creer que una supuesta anti-casta venció a la casta? Defina casta: Luro, Pueyrredón, Blanco, Villegas, no son barrios, ni avenidas ni vinos tintos. ¿Sabés quién gana en los ríos revueltos? ¿Sabés quién gana mientras los pobres pelean? ¿En serio alguien puede creer que la gente votó fascismo o antidemocracia? ¿De verdad alguien puede arrogarse pensar que votaron sin esperanzas, creencias, y más religiones que hechos? ¿Hay hechos de dónde aferrarse? ¿Cuáles? ¿Dónde quedó esa vocación de representar a las grandes masas vilipendiadas cuando hoy los amos que jugaban a ser esclavos volvieron a hacer sonar sus cadenas? 

Siempre gana el que capta y maneja la representación política de las mayorías.

Argentina, una vez más, ¿se debatirá entre Las crónicas de Narnia y Los Juegos del Hambre? ¿Nos mentiremos mucho? ¿Le decimos “épica”, pero no lo es? Viva la libertá’. Anarquista. Libre. Libertaria de los libertarios, del anarcosindicalismo, el de los movimientos obreros que tuvieron lugar durante la segunda mitad del siglo XIX, adoptando principios e ideas anarquistas. Ese que gestó la huelga por la jornada laboral de ocho horas del 1 de mayo de 1886, la revuelta de Haymarket y los mártires de Chicago, el germen de la actual reivindicación del 1 de mayo como Día Internacional de los Trabajadores. Esos anarcos, esos libertarios. 

Viva la libertá’. ¿Nada más libre que la poesía no? Como las del Canario Luna y Tabaré Cardozo, como una marca en la memoria, como un recordatorio de lo que pasó y de lo que vendrá: “El tiempo me enseñó que los traidores se sientan en la mesa a tu costado, y el hombre que te da la puñalada comparte el pan con esas mismas manos. El tiempo me enseñó que la miseria es culpa de los hombres miserables. Que la justicia tarda y nunca llega, pero es la pesadilla del culpable. El tiempo me enseñó que la memoria no es menos poderosa que el olvido. Es sólo que el poder de la victoria se encarga de olvidar a los vencidos. El tiempo me enseñó que los valientes escribirán la historia con su sangre, pero la historia escrita de los libros se escribe con la pluma del cobarde”. Y quizá, para profesar una fe desubicada donde las creencias no tienen asidero, podríamos ensayar: “El tiempo me enseñó que desconfiara de lo que el tiempo mismo me ha enseñado, por eso a veces tengo la esperanza que el tiempo pueda estar equivocado”. El tiempo dirá.