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Un Gobierno que sólo enseña a ajustar

por Horacio Dall'Oglio
20 de septiembre de 2018

Desde diciembre de 2015, Cambiemos se encarga de esmerilar y estigmatizar a la educación pública en general, y a la universitaria en particular. Pero lo dialéctico tiene su correlato en lo concreto: subejecución presupuestaria, paritarias a la baja y falta de obras de infraestructura. Todo hizo que la comunidad educativa se junte para dejar algo en claro: la educación superior no es un privilegio sino un derecho. Y a los derechos se los defiende.

“Alguien debió conservar y cuidar con amor este jardín de gente…”, “Jardín de Gente”, Luis Alberto Spinetta

"…Pero yo sé que un día verás, oh hermano mío, en el horizonte temblar, bajo el rocío, para ti, limpios jardines…"

“Estos hombres…”, J. L. Ortiz

Escena 1: soñar despiertos

Es la tarde del 30 de agosto de 2018 y sobre Congreso arrecia un diluvio con vientos de sudestada que inflan y tironean las banderas, y es preciso agarrarlas con fuerza para sostener bien alto las consignas en defensa de la educación pública, y hacer frente al frío que entumece las manos y la cara, y abrir los paraguas, y ser una comunidad de miles y miles de paraguas de docentes, no docentes y estudiantes que copamos Avenida de Mayo al grito de "este pueblo no cambia de idea, pelea y pelea por la educación". Hasta que la lluvia amaina un poco, un poco nomás, y un haz de sol asoma entre los nubarrones y de pronto, como metáfora de los cientos de miles que nos oponemos a las oscuras políticas oficiales que promueven la pauperización de trabajadoras y trabajadores universitarios, como un símbolo de resistencia de las personas que no están dispuestas a ceder frente al ajuste y la miseria planificada, un arcoíris se pinta de colores sobre el cielo plomizo de Buenos Aires, y hay que cruzar la 9 de Julio y encontrarse con gente amiga, y abrazarse, y maravillarse juntos por la contundencia de la marcha, y seguir camino, como se pueda entre la marea de gente, hasta el Cabildo y Plaza de Mayo, toda enrejada detrás de la pirámide de las Madres, y seguir y seguir sin importar la lluvia o los dólares que a algunos pocos, ese mismo día y a esa misma hora, les llueven a cántaros, y soñar despiertos con esos “limpios jardines” de J.L. Ortiz, y construir la esperanza, caminando. Del otro lado de las rejas también hay un clima tormentoso pero, lejos de ser un fenómeno natural como éste que nos empapa hasta el tuétano, se trata de uno que fue provocado por los mismos funcionarios que ahora posan con sus caras compungidas frente a las cámaras de televisión y tratan de enviar un mensaje "a los mercados" para restablecer "su confianza" porque para el pueblo –ese pueblo que no piensa que haya "caído" en la educación pública sino que se enorgullece de formar parte de ella y que entiende a la universidad como un derecho colectivo– no tienen más palabras que seguir demandando esfuerzos.

Escena 2: macri(cini)smo

 Son conocidos los desaires que el macrismo tiene, cada vez que se le presenta la ocasión, con la educación pública, y en particular por la superior. Por si alguien tiene dudas vayan como muestra los ejemplos del tridente de Cambiemos: Mauricio Macri, siendo precandidato a presidente y en el VIII Congreso de Economía y Gestión organizado por la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA en octubre del 2014, dijo sin sonrojarse aquello de "¿qué es esto de universidades por todos lados?", para argumentar a favor de los jardines de infantes que su gestión actual no construyó; o recientemente la gobernadora María Eugenia Vidal, en un acto del Rotary Club de Buenos Aires en el Hotel Sheraton, y aquello de: "¿Es de equidad que durante años hayamos poblado la provincia de Buenos Aires de universidades públicas cuando todos los que estamos acá sabemos que nadie que nace en la pobreza en la Argentina hoy llega a la universidad?”; o bien el actual proyecto de la UniCABA de Horacio Rodríguez Larreta, que pretende cerrar de forma unilateral los 29 Institutos de Formación Docente de la Ciudad para reemplazarlos por una única universidad sin mayores argumentos que la supuesta "jerarquización docente" por sí misma, y que ha sido rechazado por estudiantes, docentes y especialistas en educación desde el instante en que se conoció.

El 84% del total de obras destinadas a la educación pública tiene problemas de continuidad o no se han iniciado

Pero los desaires del macrismo con la educación pública superior no se quedan en meros hechos simbólicos, en bonitos discursos pronunciados para "gente como uno", sino que se materializan, día a día, en el ahogo que sufren las universidades nacionales y sus trabajadoras y trabajadores. Un ejemplo de ello fue el encuentro anual de rectores del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) que se realizó el 27 y 28 de marzo pasado en la Universidad Nacional de Jujuy, y donde la titular de la Secretaría de Políticas Universitarias (SPU), Danya Tavella, anunció un recorte de 3000 millones de pesos como “reasignación de fondos” y la suspensión del inicio de nuevas obras de infraestructura para este año. Otro podría ser el conflicto salarial con los docentes universitarios que ya lleva siete meses y que desfinancia, de hecho, a la educación pública pese a que para el ministro Educación, Alejandro Finocchiaro, le resulte más fácil excusarse del vaciamiento de las universidades por medio de la supuesta "alianza kirchnerotrotskista", que reconocer la imprudencia (e impudicia) de sus acciones. Y sin dudas, la frutilla (podrida) del postre a esta situación de ajuste fue la eliminación del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, además de Salud y Trabajo entre otros, que muestra el actual desprecio de cierta dirigencia por el desarrollo científico y tecnológico autónomo y una soberanía que queda relegada, una vez más, a los designios del FMI.

Respecto de la realidad salarial de las y los docentes universitarios y preuniversitarios, en un contexto de devaluación, tarifazos e inflación donde el gobierno nacional no ofreció más que el 15 % de aumento durante meses, la secretaría de Finanzas del gremio CONADU Histórica, Rita Villegas, elaboró un documento donde expone que es "la primera vez en la historia de la negociación salarial" que se llega "al mes de agosto sin cerrar una paritaria", pero además que hasta ese mes solo se habían convocado desde la SPU a "cuatro reuniones de la Mesa Nacional de Negociación Salarial". Es esta una de las razones por la que 20 universidades llegaron a declarar la "emergencia presupuestaria" y se hayan extendido por el país los abrazos simbólicos a todas las instituciones y las marchas en defensa de la educación pública.

En cuanto al atraso en las obras de infraestructura, que ya había sido adelantado por Danya Tavella, fue denunciado por el Director General del CIN, Dr. Mario Lozano, a través de un informe, al que tuvo acceso Cítrica, donde se detalla que, hasta agosto, "el 70% del sistema" universitario nacional -el otro 30 corresponde a las universidades de "reciente creación que no tienen obras en marcha"- tiene"casi 4000 millones de pesos en obras con problemas de continuidad o inicio que corresponde al 84% del total de obras con financiamiento". "Las obras señaladas 'con financiamiento' son obras a las que la oficina correspondiente del Ministerio que financia les otorgó el apto técnico y el apto financiero. Por eso, sorprende la gran cantidad de obras, que corresponden a más de la mitad del financiamiento total aprobado, que no han podido comenzar por una decisión tardía del gobierno nacional", afirma Lozano; es decir, las obras se frenaron cuando ya estaba finalizada la licitación y de ahí la decisión tardía de los funcionarios oficiales.

Mauricio Macri está retomando el camino del co-fundador del Pro, Ricardo López Murphy, que en marzo del 2001 debió dejar su cargo tras intentar implementar una poda a las universidades de 360 millones respecto a lo presupuestado

 Asimismo, el Instituto de Estudios y Capacitación (IEC) CONADU elaboró un informe referido a la situación presupuestaria del primer semestre 2018 explica que, para este año, "las UUNN contaban con un presupuesto total de $107,6 mil millones" y en "lo que va del año, ese presupuesto fue recortado en $1.056,4 millones". A su vez, de ese total "$655,9 millones fueron quitados del presupuesto de la SPU y los $400 millones restantes a otros programas y jurisdicciones". El detalle del recorte, dentro del presupuesto de la SPU, "afecta especialmente a las áreas de Proyectos especiales (-90,9%); Infraestructura (-40,3%); Conducción, gestión y apoyo a las políticas de educación superior (-31,2%) y Fomento a la actividad de investigación de los docentes universitarios (-3,7%)". Además, el nivel de ejecución al 30/06/18 fue más bajo que el alcanzado en los últimos tres años, producto de la reducción del crédito y la subejecución presupuestaria", con una deuda exigible por las universidades, al finalizar el primer semestre, a la SPU que "llega a $13,552,7 millones".

Escena 3: De la resistencia a la utopía

Estamos haciéndole caso al presidente y, como todos los que, a lo largo del país, reclamamos el 30 de agosto que la educación superior no es un privilegio sino un derecho, miramos "la película y no la foto"; ese film donde la barbarie nuevamente se instala en el poder para esquilmarnos y una clase dirigente, convenientemente desmemoriada, sigue el camino de aquel pujante y ultra liberal ministro de Economía, Ricardo López Murphy, que en marzo del 2001 debió dejar su cargo, a los 15 días de haber iniciado su mandato, tras intentar implementar una poda a las universidades de "360 millones respecto a lo presupuestado", tal como había dicho en su momento el fundador, cuatro años más tarde junto con Mauricio Macri, de Propuesta Republicana (PRO). La película hace otro flashback y nos lleva a la revuelta estudiantil de 1918, con una multitud tomando el edificio de la Universidad Nacional de Córdoba, que derivó luego en la Reforma Universitaria y hasta hoy perdura con su legado de democratización, participación y laicidad de la universidad pública, y enseguida el montaje del film nos lleva a la Noche de los Bastones Largos del 29 de julio de 1966, donde profesores y estudiantes salen con los brazos en alto de la Facultad de Ciencias Exactas y la guardia de infantería los espera para golpearlos y detenerlos, y ahora la cámara enfoca de lleno al escudo nacional en blanco y negro y el plano se abre y deja ver con mayúsculas “MINISTERIO DE EDUCACIÓN Y CULTURA”, y el plano se abre más y de pronto se lee “SUBVERSIÓN EN EL ÁMBITO EDUCATIVO (Conozcamos a nuestro enemigo)”, y más abajo “Buenos Aires 1977”, y la película pasa a una escena callejera y hace una toma algo desprolija del Luis Alberto Spinetta marchando hacia la Carpa Blanca con un cartel en su pecho que dice “Hoy somos todos docentes”, y de pronto el “Flaco” se sienta, vestido con un guardapolvos, toma con la mano izquierda la guitarra y con la derecha el micrófono, agradece “estar así como un grano de arena más”, toca su "Barro tal vez" y al finalizar, entre los aplausos, dice "sigamos adelante con todo, hasta lograr el objetivo final por una educación justa en Argentina".