Compartir

Las fuerzas del suelo

por Nelson Santacruz
Fotos: Juan Pablo Barrientos
20 de noviembre de 2023

A horas de conocer los resultados de ballotage, Nelson Santacruz escribe con el pulso caliente y los pies llenos de barro. Cuando un 55 por ciento de la sociedad elige la propuesta de ultraderecha, ¿el discurso de resistir con alegría alcanza?

Ganó Javier Milei, triunfó la ultraderecha argentina. El Estado corre serio peligro porque las amenazas de su desmembramiento ahora van a hacerse realidad, Píparo en Anses lo anuncia todo. Imagínense eso en una villa, lo que implicará. A partir de ahora, aún con más cargos, La Libertad Avanza es parte estructural de la casta nacional. De la mano de Bullrich y Macri, a pesar de Santiago Maldonado, a pesar del FMI, el neoliberalismo se propone continuar con saña su laburo. Leí cientos de posteos de "acá no se rinde nadie", y creo que es un mimo que no alcanza. Qué decirles, hoy es 20 de noviembre, Día de la Soberanía Nacional, y es imposible leer la actualidad política con el diario de un lunes. Es todo reciente, pero a la velocidad del Tik Tok.

No voy a hacer una autocrítica acá, esa nos las guardamos para debatir y discutir de este lado. Sí voy a decir que cuando digo "mimo que no alcanza" es que por ejemplo, desde los medios independientes, comunitarios les venimos diciendo una y mil veces -a las cúpulas del poder de turno- que represión acá, que muertes infantiles en el norte por desnutrición, que fumigaciones por ahí, que muertes de adolescentes pobres por el narcotráfico por doquier, que comedores sin reconocimiento por todos lados, que pibes solos y sin acompañamientos en salud mental, que esto y que lo otro. Tampoco es para echar culpas, no. Pero esa agenda se vio aplastada por una agenda desterritorializada. Salvo algunas respetables políticas públicas, no se sintió en la economía informal una materialización de la vida digna. 

Los platos rotos lo pagamos nosotros, y ahora llegó el momento de caminar sobre sus vidrios. Ni un incentivo estructural para medios autogestivos desde la debilitada ley de medios. ¿Y ellos? Armados hasta los dientes por la pauta oficial. Ahí en las oficinas mediáticas donde se sembró la figura de un fascista. Entonces no caigo en opinología, ¿hace cuándo no emocionan a los pibes de las secundarias con una política transformadora?¿Desde el Conectar Igualdad de 2010? Y una pregunta más: ¿Es justo que esto lo suframos otra vez la gente que no llegamos a un salario mínimo vital y móvil? Las políticas libertarias, a nombre de la dolarización, recortaran acá primero. Entonces es duro leer resistencia cuando no se resiste más, sabiendo con certeza que es un país que se escribió con la tinta de la resistencia popular. ¡Un boom!

Una lloradita y a seguir

Hay lugares de resistencia, ahí están los granos de optimismo. Porque naturalizamos la economía apretada con tantos tropezones parecidos a los de ayer... porque del “uno a uno” a “destruir el Banco Central” no hay tanta distancia de atrocidad. Entonces, en serio, dennos bola. ¿O piensan que queremos hacer periodismo popular porque es re cómodo? Cada página, cada radio, cada revista, cada canal, cada red social donde armamos trincheras ahora tenemos una nueva responsabilidad con el cuerpo, con la cabeza, con el corazón y con lo digital.

Pero también es viniendo a una villa, abriendo un medio de comunicación, acercándose a un comedor, bancando propuestas colectivas para imaginar otras rebeliones posibles, las de nuestro tiempo, la tecnológica y la del territorio. No dejemos en manos de los transas el sueldo de un pibito de 17 años que deja el colegio, que no tiene perspectiva de laburo o de vida. "Las penas son de nosotros, las vaquitas son ajenas", nos enseñó Atahualpa Yupanqui allá por los años 40'. ¡Miren si Milei será algo nuevo! Es lo de siempre pero con más agresividad y odio.

El imperialismo empobrecedor traza sus mapas en las urnas de Latinoamérica. Yo no tengo esperanzas, sinceramente. Tengo la convicción de que lo que no nos dignifique lo tenemos que transformar, no tengo ninguna verdad, es solo una mirada. Milei dijo ayer en su discurso inaugural como presidente electo de la República: "En Argentina no hay lugar para los violentos". Es cierto, no hay lugar para él. Nuestra victoria nunca más dependerá de soldados, sino de nosotros, las y los empobrecidxs: las fuerzas del suelo.