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Diario Perfil: símbolo del atropello al periodismo

por Revista Cítrica
16 de septiembre de 2014

La siniestra empresa liderada por Jorge Fontevecchia despidió trabajadores sin causa. Sus compañeros no se quedaron callados; ahora quieren meterlos presos para cerrarles la boca. No funcionará.

Utilizando los métodos de la dictadura, a la que supuestamente enfrentó, Jorge Fontevecchia pretende silenciar los justos reclamos de los trabajadores despidos sin causa y en pos de una precarización laboral.

La editorial Perfil tiene ganancias millonarias y prepara nuevos mega proyectos que requieren de una gran inversión pero en los últimos dos años ha despedido a más de 180 trabajadores. Por lo cual se desprende que el negocio consta en apropiarse de muchos medios y generar mucha ganancia pagando muy pocos sueldos. A no equivocarse. Si en las clásicas columnas dominicales de su pasquín, Fontevecchia cuestiona alguna medida económica, lo primero que los lectores deben saber es que al editor de medios, al menos en su empresa, no le interesa que los argentinos tengan trabajo. Lo segundo que deben saber es que no respeta a los delegados y lo tercero es que intenta meterlos presos porque se animaron a tomar medidas en perjuicio de la empresa después de que la empresa con todo su cinismo despidiera a compañeros para agrandar las ganancias.

Este miércoles 17 de septiembre a las 9:00 tuvo lugar una concentración en la puerta de los juzgados que se encuentran en Lavalle 1638 para acompañar a los delegados de Editorial Perfil y a un miembro de la Junta Electoral que declararon en la causa penal iniciada por Jorge Fontevecchia como represalia por la lucha que encabezaron los compañeros en defensa de los trabajadores despedidos el año pasado.

A los trabajadores se les pretende aplicar el artículo 161 del Código Penal, que establece de uno a seis meses de prisión. La indagatoria estará a cargo del Juzgado Nacional en lo Correccional Nº 1. 

En algunos medios nacionales aparece la defensa de ADEPA (Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas) en la que esta organización celebra la persecución gremial dando a entender que un grupo de loquitos impidieron la impresión del diario. El comunicado olvida por completo el despido de los trabajadores. Los de ADEPA son los mismos empresarios de medios, los mismos que despiden a los trabajadores. Por eso tienen un interés de parte, no son meros informadores. Por lo contrario desinforman; aseguran que se rompen la libertad de los lectores por bloquear la planta. Pero, ¿qué libertad tienen los lectores? ¿La de leer lo que los empresarios de medios quieren que lean?¿No enterarse de los despidos tiene que ver con la libertad? Si no hay libertad para con los trabajadores, nunca la habrá para los lectores tampoco.