Kurt: el sonido de la angustia entre los ruidos II

por Diego Pintos
03 de abril de 2017

Segunda parte de la historia del ícono grunge que sacudió al mundo, a 25 años de su muerte. ¿Se suicidó? ¿Fue asesinado? Pareciera ser que ninguna verdad convencerá a nadie, nunca.

Lado B. Play. ¿Cobain sufría de depresiones? Sí. ¿Era adicto a la heroína? Sí. ¿Tenía tendencia al suicidio? Según algunos especialistas, sí. Sin embargo, luego de la aparición sin vida del cuerpo de Kurt en el invernadero de la mansión, varias versiones comenzaron a tejerse, hasta convertirse en un verdadero embrollo difícil de desanudar. Los eventos que giraron alrededor de su muerte registran una gran cantidad de contradicciones e infinidad de inconsistencias. El sitio de internet www.justiceforkurt.com reúne documentos y declaraciones que llenan de preguntas el caso, y que aún no han obtenido respuesta alguna.

¿Por qué unas 23 fotos y una cinta mostrando el cadáver de Kurt desaparecieron? ¿Por qué la escopeta que Cobain utilizó para suicidarse fue destruida? ¿Por qué la policía fue a la casa del cantante a investigar las huellas digitales el 6 de mayo de 1994, o sea un mes después del hecho?
Para llegar a la conclusión del suicidio y cerrar el caso, la policía se basó en un informe del forense Nikolas Hartshorne. Este especialista era amigo de Courtney Love. 

Luego de la muerte de Cobain, escritores y biógrafos comenzaron a hacer el trabajo que la policía de Seattle pareció obviar u olvidar. Uno de ellos fue el cineasta inglés Nick Broomfield, quien llevó a cabo el documental “Kurt and Courtney”, que la misma Love se ocupó de sabotear, según su autor. Las dudas giraron en torno a varios puntos cruciales no resueltos, los cuales terminaban casi todos en la figura de una sola persona: Courtney Love.

Varios periodistas intentaron realizar diversos trabajos en torno a la icónica figura del malogrado rockero, como biografías de Nirvana, entrevistas, y documentales. En todos los casos, Courtney prohibió la difusión de cualquier material sobre la vida de su marido, y amenazó a varios de los reporteros que trataron de entrevistarla a ella o a los allegados a Kurt y a los integrantes de Nirvana.

Tom Grant, el detective privado contratado por Love para hallar a Kurt, se afirma sobre una teoría que él cree inamovible: Courtney lo contrató como parte de un plan, para cubrirse de un posible asesinato. Según Grant, Love tenía todo planificado desde el principio; en tres años se quedó con todo el dinero que Cobain había obtenido con su talento, y mandó a matarlo para obtener la mentada herencia. Según afirma el detective, Kurt quería divorciarse de toda su vida por entonces: de Courtney, de Frances, de Nirvana, de Seattle, y abandonar la presión que le provocaba la fama y el dinero. Cabe destacar que Love tenía –y aún mantiene- un altísimo perfil en todo nivel: como consumidora, extrovertida, lujosa, escandalosa. Mientras que Kurt era todo lo contrario: nunca quiso tener la mansión en la que vivían, y alguna vez le hizo devolver a Love un automóvil de alta gama que ella había adquirido sin consultarle.

Grant dice basarse en datos fehacientes. Para el investigador no existe evidencia policial ni forense que demuestre que el caso Cobain haya sido un suicidio. Según el detective, la escopeta Remington M-11 calibre 20 (arma que alcanza una longitud total de 1,30 metros y posee un cañón de entre 70 y 80 cm de largo) con la que Kurt se habría suicidado, no tenía marcada ninguna huella digital, como si alguien la hubiese limpiado con un paño. ¿Por qué habría de suicidarse con un arma tan complicada para alcanzar ese objetivo? El disparo que mató a Kurt no tocó la zona del cerebro, sino que hizo un orificio perforante en parte de la mejilla y el oído. La policía local determinó de inmediato que se había tratado de un suicidio, y se resolvió que Cobain había ingresado por una puerta particular del invernadero, que no podía ser abierta desde afuera.

Antes del disparo letal, Cobain se había inyectado 1,5 miligramos de heroína. Otras versiones hablan de que la cantidad utilizada habría sido aún mayor. Según algunos especialistas, en ese estado narcótico no habría tenido la habilidad física de poder quitarse la vida con semejante cantidad de droga en su sangre. Sin embargo, otros médicos creen que sí pudo ser posible.

Otro punto polémico es el de la nota de suicidio. Aparentemente no era tal, sino una carta de despedida a sus fanáticos y a Nirvana (cabe recordar que Kurt estaba planeando sacar un álbum solista). Apenas menciona un adiós a Love y Frances. Y las últimas cuatro líneas de la carta, donde sí hace referencia directa a su esposa, parecen haber sido añadidas posteriormente, pues la caligrafía y el color de la tinta son diferentes al resto del texto.

Uno de los últimos datos que ensombrecen el caso es que muchos de los allegados a Kurt nunca quisieron dar su testimonio, precisamente por temer las represalias que podría haber llegado a tomar Courtney.

Hank Harrison, padre de Courtney Love, escribió dos libros acerca de la vida del cantante y compositor: “Kurt Cobain más allá de Nirvana”, y “¿Quién mató a Kurt Cobain?”. Él cree que Cobain no se suicidó y que alguien lo mató. Durante cuatro días no se supo cuál era el paradero del rubio cantante, ni si estaba vivo o muerto. Sin embargo, durante esas 96 horas, la tarjeta de crédito de Kurt fue registrada por cajeros en tres ocasiones, aunque las transacciones no pudieron llevarse a cabo, pues había sido bloqueada.

Por otra parte, otro de los personajes de esta saga, Eldon Hoke, amante de Courtney Love y conocido en el ambiente grunge como El Duce, líder de una banda llamada The Mentors, aseguró que Love le ofreció 50 mil dólares en 1993 para matar a Cobain. El 6 de Marzo de 1996, Hoke pasó el examen del detector de mentiras con una certeza de 99.7%.  El cineasta inglés Nick Broomfield lo entrevistó, y una semana después de ese testimonio, el 19 de abril de 1997, El Duce fue encontrado muerto en California, sobre las vías del tren.

En otro de los argumentos, la última niñera de Frances también mantuvo sus dudas acerca del suicidio o asesinato. Afirmó que durante los meses en que ella trabajó para la familia Cobain, Courtney monologaba sobre un sólo tema en cuestión: el testamento de Kurt. Estaba obsesionada con ello, además de controlar al líder de Nirvana en todo lo que hacía con la hija de ambos. Aseguró que Kurt le temía a Courtney.

Pasaron 25 años y las dudas continúan. ¿Se suicidó? ¿Lo indujeron a quitarse la vida? ¿Alguien pudo haberlo asesinado y luego se intentó cubrir ese homicidio?

La teoría del asesinato reza entonces que: alguien muy cercano a Kurt Cobain, (la mayoría de los indicios indicarían a Michael DeWitt) lo acompañó al invernadero, lo indujo y ayudó a consumir una enorme cantidad de heroína, y después habría simulado un suicidio, cuando en verdad se trató de un asesinato a sangre fría. Kurt no habría efectuado ningún disparo entonces, ya que habría estado inconciente o muerto tras la sobredosis de drogas que se inoculó, esto sumado a las dosis de fármacos similares al Diazepam, que le habrían inyectado en sus codos (la autopsia confirmó estas punciones) con lo cual sus músculos estaban tensos como una piedra. Esa segunda persona habría disparado la escopeta Remington contra el rostro de Cobain, y luego de la habría apoyado sobre el pecho, tras pasarle un paño para borrar las huellas. ¿Cierto o falso? ¿Elucubración o realidad? Caso inconcluso. Leyendas dentro de leyendas. Lado B. Stop.

©2022 Revista Cítrica. Callao 360, Ciudad Autónoma de Buenos Aires - Argentina - Editor responsable: Cooperativa Ex Trabajadores del Diario Crítica. Número de propiedad intelectual:5313125 - [email protected] | Tel.: 45626241