ARGRA: del clic efÃmero al documento histórico
Diego Pintos12 de julio de 2016
La Asociación de Reporteros Gráficos Argentinos inaugura este martes su muestra anual en el Palais de Glace. Un oficio que se transforma, resiste y lucha.
La mecánica es sencillamente enrevesada. Cada vez más compleja, y a la vez, su simpleza va superándose, modelo tras modelo. Máquina tras máquina. Las modernas, las románticas. Todas hablan. Es el girar de una perilla, apenas un cuarto de circunferencia, Ãndice derecho, y las luces aparecen. Todo está listo allÃ, presto para contar el sendero diario. Una bandolera le recorre el cuello, a veces le abraza la muñeca y parte de la mano, como una extensión del propio cuerpo. Y el reportero gráfico observa. Mira con atención, percibe, y no siendo ni adivinador ni ilusionista, coquetea constante con la capacidad de predecir el futuro inmediato. Ese que ya llega, pero aún no se manifiesta.
Munido de su arma de relámpagos, de túneles con finales iluminados de refucilos, sigue al acecho, afilando su experiencia, portando su capacidad de asombro, desenvainando el detalle y mostrando lo inasible. Entonces, de pronto mira. Luego ve, y sabe. Lleva la máquina hacia el ojo avizor, y sencillamente, asÃ, presiona un pequeño botoncito que siempre está a mano. O a dedo. Eso es todo. Y ese todo, es muchÃsimo.
De esta forma, el reportero gráfico fluye, se desarrolla en su hábitat, exprime sus capacidades hacia bordes inexplorados con tal de retratar aquello que sus pupilas perciben, y hasta suele conseguir el milagro de captar aquellas imágenes que ni siquiera soñó.
Y se arrastra furibundo. El peso incansable en los ardientes veranos, las manos apretadas en los bolsillos durante las guardias invernales. Allà siempre.
Se trata de varios cúmulos, de esparcido conocimiento, de intenso estudio, de prácticas repetidas hasta el hastÃo del perfeccionamiento, del ensayo tras ensayo. Pero también dispara intuición, amor, compromiso, lucha, historia. Esos segundos perpetuados en ráfagas intensas. Esos instantes memorables. Esos documento únicos, que cuentan miles de historias. Detrás de cada imagen, hay un autor. Detrás de cada foto, un responsable. Detrás de cada reportero gráfico, un trabajador.
Y casi como un ritual, una vez al año los reporteros gráficos de aRGra reúnen esos instantes, los del click-click efÃmero. La exposición anual de fotografÃa de la asociación, que ya cuenta con veintisiete ediciones en su haber, abre sus puertas este martes en el Palais de Glace, con más de 250 imágenes que corresponden al lapso enero-diciembre del año pasado.
Y es la excusa para juntarse todos, de todas las generaciones. Son los mismos que arrancaron un sueño desde donde no se podÃa soñar, y pelearon por sus derechos; y de tanto rodar lograron asociarse para luchar juntos, como un solo puño apretado. Los precarizados, los robados en Google, los explotados con el "hacete una foto, si total no te cuesta nada", los mismos a los que ahora se los pretende reemplazar por un smartphone. Ese vilipendiado sector del periodismo argentino y mundial, sigue rodando. Ya no en rollos, pero rueda, rueda digital.
Este recorrido anual repasa en perpetuos instantes las carreras polÃticas presidenciales, los candidatos, las inundaciones en diferentes rincones de Argentina, la marcha contra la violencia de género bajo el lema #NiUnaMenos, y otros trabajos de cuantiosa valÃa periodÃstica e histórica. Un verdadero perfil de época.
Los reporteros gráficos de todo el paÃs presentaron más de dos mil imágenes que fueron evaluadas oportunamente por un jurado de reconocidos fotógrafos, entre los que se encontraron Eva Cabrera, Daniel Jayo, Eduardo Longoni, Gonzalo MartÃnez y Pablo Piovano, quienes finalmente eligieron 270 trabajos.
La muestra se puede visitar de martes a viernes de 12 a 20; y los sábados, domingos y feriados de 10 a 20. En el Palais de Glace (Posadas 1725, CABA).

Tres imágenes para visibilizar la lucha
Tres fotos que representan el poder de mujeres, travestis, trans, lesbianas, bisexuales ocupando las calles, en defensa de sus derechos y sus vidas. Trabajadoras de distintas generaciones e identidades en lucha contra la opresión patriarcal.

¿Cómo se hizo la foto que le costó la vida a Cabezas?
En un nuevo aniversario del asesinato del reportero gráfico, su compañero Gabriel Michi cuenta la trastienda de la histórica foto: en el verano de 1996, el empresario Alfredo Yabrán camina junto a su esposa por la playa, en Pinamar. “Las fotos están espectaculares”, le habÃa dicho Cabezas aquel dÃa. Al verano siguiente apareció muerto en una cava.

"Nunca me permità hacer fotos miserables"
El reportero gráfico Leo Mirvois cuenta sobre la foto que más lo conmovió y detalla sobre el trabajo del paparazzi. "Miserable fue la foto de Spinetta, nunca la hubiera hecho".