“La Justicia se ensañó conmigo porque denuncié que dejó libre a un violador”

por Estefanía Santoro
Fotos: Agustina Salinas
13 de mayo de 2022

Flavia Saganías denunció que su ex pareja abusaba de su hija, la Justicia no le creyó y decidió denunciarlo públicamente en redes sociales para protegerse. Fue condenada a 23 años de cárcel por instigación a la violencia , mientras el violador sigue libre.

En 2017 Flavia Saganías denunció penalmente a Gabriel Fernández , su ex pareja, por abusar sexualmente de su hija de seis años. La Justicia no le creyó y en un primer momento archivó la causa. Flavia tenía miedo porque el violador estaba suelto en su barrio, la hostigaba constantemente, temía por su propia integridad y la de sus hijxs, por eso decidió hacer pública la denuncia en redes sociales, en una publicación de Facebook expuso a Fernández ante la inacción judicial. Unas semanas después familiares de Flavia atacaron físicamente al acusado sin que ella lo sepa y éste la denunció como autora intelectual del hecho. Sin pruebas, Falvia fue condenada a 23 años de cárcel por “instigar a la violencia”. 

“Desde el día que hice la denuncia nuestras vidas entraron en un proceso destructivo, no solo la mía sino también las de mis cinco hijos, no solo en lo emocional y en lo económico, en todas las esferas, este es un proceso destructivo y desgastante. Tuve que dejar mi casa, de la cual soy propietaria, porque vivía en un lugar muy alejado del pueblo, era una casa poco segura y el abusador de mi hija no paraba de hostigarnos. Nos mudamos a un lugar bien céntrico para resguardarnos, pero él continuó el hostigamiento”, asegura Flavia, quién se pasó siete meses privada de su libertad en la cárcel de Bouwer (provincia de Córdoba) hasta que la Justicia le otorgó el “beneficio” de prisión domiciliaria que le corresponde por tener a su cargo cinco hijxs, cuatro de ellxs menores de edad, sin embargo, podría volver a la cárcel por la finalización de ese “beneficio”. 

Después de mantener durante varios años una relación violenta con Fernández, Flavia tenía miedo: “Él venía hostigándome desde antes que lo denuncie pero después de ir a la Justicia comenzó a violentarme cada vez más. Pasaba por mi casa acelerando el auto; su hijo, que vivía en la otra cuadra de mi casa, también me perseguía. Yo estaba aterrada, tenía miedo de que me mate o que lastime a alguno de mis hijos”.

En 2019 la Justicia actuó rápidamente cuando, en lugar de protegerla a ella y a sus hijxs,  la criminalizó y la condenó por “instigar” los golpes que recibió el violador. “Flavia es inocente, quedó demostrado que no dirigió ningún ‘plan predeterminado de ajusticiamiento por mano propia contra el abusador de su hija’. Sin embargo fue condenada a 23 años de prisión sin pruebas. Los jueces aún sabiendo que Flavia tenía cinco hijxs menores ordenaron su inmediata detención y la retiraron esposada de la sala mientra preguntaba a los gritos: ‘¿Con quién se van a quedar mis hijos?’”, relató a revista Citrica su abogado Carlos González Quintana en noviembre de ese año cuando fue condenada.

"Yo estaba aterrada, tenía miedo de que me mate o que lastime a alguno de mis hijos".

“El día de la sentencia salí de casa a las siete de la mañana, ni me despedí de mis hijas más chiquitas para no despertarlas. Mi hijo más grande, que en ese momento tenía 19 años, estaba despierto, muy asustado. Entré a su cuarto, estaba sentado en la cama con cara de miedo y le dije: ‘Tranqui hijo, no pasa nada. Después del mediodía vuelvo´. Le dejé la lista de compras y le dije que llevara a los chicos al jardín. Cuando leyeron mi sentencia no entendía nada, nunca se había hablado de esa cantidad de años. Mientras leían el fallo aparecieron tres policías armados y me esposaron. Lo único que pensaba era que mis hijos me estaban esperando porque realmente no había nadie que pueda hacerse responsable, no es que quedaban con la abuela o la tía. Me estaban esperando. Nadie lo podía creer, ni siquiera la propia policía que me estaba llevando, todos me decían ‘calmate va a estar todo bien’. Una mujer policía lloraba conmigo, nadie podía creer lo que estaba sucediendo”, recuerda Flavia.

A  Flavia Saganías la condenó un jurado popular sin perspectiva de género. “Es una condenada aleccionadora. Mi caso les marcó un precedente, lograron el objetivo, castigarme por denunciar. Donde yo vivo, en Capilla del Monte, lo piensan 20 veces antes de manifestarse de alguna forma pública, el miedo lo dejaron instalado.”


MIENTRAS FLAVIA PUEDE IR PRESA… ¿EL VIOLADOR? 

¿Dónde está la Justicia con perspectiva de género? ¿Por qué continúa sin aplicarse la ley Micaela? ¿Quién controla a jueces y juezas que no cumplen con las capacitaciones en género? ¿Quién protege a las niñeces y a sus madres cuando nadie les cree?

La defensa de Flavia tuvo que presentar tres veces la denuncia por violación contra Fernández para que finalmente la Justicia decida reabrir el caso. Lo paradójico es que cuando lograron desarchivar la causa por la violación de su hija, Flavia fue citada a declarar -el 28 de noviembre de 2019- en lo que iba a ser el primer movimiento del expediente, pero no pudo asistir. El día anterior a esa cita,  la Justicia decidió declararla culpable por considerarla autora intelectual del ataque a Fernández; ese mismo día leyeron su sentencia y la encerraron en la cárcel de Bouwer. Actualmente la causa por la violación de su hija, radicada en los tribunales de Cosquín, está paralizada. 

"Fernández abusó sexualmente de mi hija por años allá y acá en Córdoba los medios invisibilizaron el abuso, así como lo hizo el juez".

“En tiempo record archivaron la causa por la denuncia de abuso y ahí empecé a recibir amenazas de todo tipo por redes y en la calle. Fui desesperada a los tribunales de Cosquín porque me enteré por los medios que él había quedado sobreseído, lloraba desgarrada y les decía que el tipo seguía hostigándonos, tenía mucho miedo. Seguí reclamando justicia para mi hija, eso fue lo que aumentó mi condena. No paré y me organicé, así empezaron a acercarse más mujeres, madres en situaciones similares a la mía y eso fue lo que lo molestó a la Justicia porque en mi escrache puse que gracias a la justicia había un violador libre, eso también es lo que lleva al ensañamiento. Él abusó sexualmente de mi hija por años allá y acá en Córdoba los medios invisibilizaron el abuso, así como lo hizo el juez en mi propia cara.”

En octubre del año pasado, el Tribunal Superior de Justicia de Córdoba rechazó el recurso de casación que presentó la defensa de Saganías en mayo de 2020 para que se revea la condena por 23 años de prisión que pesa sobre Flavia. El Tribunal tardó más de un año en responder y volvió a criminalizarla. Flavia pide que se le extienda la prisión domiciliaria que viene cumpliendo para poder hacerse cargo de la crianza de sus hijxs más pequeñxs. Mientras el caso de Flavia espera resolución en la Corte Suprema, el abusador continúa libre.

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