“Es una detención política sin pruebas”

por Estefanía Santoro
Fotos: Agustina Salinas
22 de marzo de 2022

Después del ataque al despacho de CFK durante la sesión de Diputados que aprobó el acuerdo con el FMI, la cacería mediática logró que haya detenciones. Por ejemplo, un militante que estaba moviendo un tacho de basura. Su abogado habla del montaje judicial.

En la criminalización de la protesta parece ser que no hay grieta: lo hizo Mauricio Macri durante su gestión y ahora Alberto Fernández. Jaru Alexander Rodríguez es un venezolano de 29 años, estudiante de Sociología que se gana la vida con un empleo precario, de esos que te ofrecen entregar pedidos pedaleando por dos mangos, sin derechos laborales. Como militante social colaboraba en un comedor y huerta comunitaria del CUBA-MTR (Movimiento Teresa Rodríguez).

El 10 de marzo pasado se aprobó en Diputados el acuerdo con el FMI. Jaru participó, al igual que muchxs ciudadanxs, de una protesta encabezada por agrupaciones sociales y políticas en las inmediaciones del Congreso, haciendo uso de su derecho: el derecho a la protesta. Con la cacería mediática-política-judicial en marcha (especialmente por el ataque al despacho en el Senado de la vicepresidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner), el joven fue una de las presas elegidas.

Lo acusan de ser partícipe de las pedradas contra los vidrios del despacho de CFK y se le imputan los siguientes delitos: asociación ilícita, daño agravado, atentado a la autoridad, incendio, destrozo de bienes públicos e interrupción del tránsito.

En la misma causa, iniciada en jurisdicción porteña por impulso del fiscal Mariano Camblong y llevada adelante por el juez Norberto Circo, fueron detenidos Julián Lazarte y Oscar Santillán. En paralelo, tramita una causa en el fuero federal donde se ordenaron detenciones pero se accedió a garantizar la libertad de las personas acusadas. En la causa federal, que podría unificarse con la otra, CFK es una de las querellantes.

La única prueba existente son las imágenes de una cámara de seguridad en las que se puede ver a Jaru corriendo un volquete cuando la Policía empieza a reprimir para desconcentrar a los manifestantes.

 
Chivo expiatorio

Martín Alderete, su abogado, explica: “Se plantea la existencia de una especie de asociación ilícita que ni siquiera el fiscal puede explicar bien. Habla de que se trata del Movimiento Teresa Rodríguez y lo cierto es que hay, como mínimo, cinco organizaciones con ese nombre. No puede explicar de cuál se trata, ni cuál es el vínculo entre los detenidos y fundamentalmente no puede explicar qué es lo que hizo Jaru. El informe de la propia Policía dice que él no llevó adelante ninguna conducta violencia, evidentemente hay una decisión política de que lo identificaran y lo detuvieran sin que se haya probado absolutamente nada”.

La detención de Jaru se concretó el martes pasado. Un día antes, el joven le contó a uno de sus compañeros que notó que un auto lo perseguía y esa noche hubo un allanamiento en su domicilio. Allí fue detenido.

Un militante cercano a Jaru (prefiere no dar su nombre) dice: “El viernes el juez dictó la prisión preventiva sin ninguna prueba que justifique los supuestos delitos que cometió, lo que muestra que la detención no tiene una finalidad legal o jurídica sino puramente política, de la necesidad de tener algún preso rápido para fomentar un discurso que persigue la protesta social y buscar un chivo expiatorio ante los hechos que sucedieron”.

En la misma causa, iniciada en jurisdicción porteña, fueron detenidos Julián Lazarte y Oscar Santillán. Tramita otra causa federal en la que CFK es querellante por el ataque a su despacho.

La única prueba existente son las imágenes de una cámara de seguridad en las que se puede ver a Jaru corriendo un volquete cuando la Policía empieza a reprimir para desconcentrar a los manifestantes. “Agarraron a Jaru pero podríamos haber sido cualquiera de nosotros -dice su compañero-. Creemos que es una detención que tiene un contenido altamente xenófobo y racista porque es un joven venezolano que no tiene familia”. 

¿Cuáles serían las motivaciones detrás de su detención? “Tanto al oficialismo como a la oposición les sirve que haya un detenido rápido para fomentar este discurso y no tienen ningún problema en armarle una causa y meter en prisión a un sujeto que es inocente. Es un hecho realmente absurdo que cuenta con la colaboración del poder mediático: construyeron una fake news”. Los medios comerciales colaboran con la criminalización de Jaru y difunden información falsa, adjudicándole ser beneficiario del plan Potenciar Trabajo, algo que su abogado desmintió.

 

Solo basura

Jaru se encuentra detenido en la Comisaría N° 8 de Villa Lugano. Se ordenó el traslado a un penal, por lo que se encuentra a la espera de un cupo penitenciario. Alderete apeló la prisión preventiva.

-¿Porque la Justicia, que maneja tiempos lentos, actuó tan rápido en este caso en el que se concretó la inmediata detención de Jaru?

-Suele ser así cuando son casos de protesta social y hay una decisión política de distintos gobiernos de avanzar contra algún manifestante. Lo vimos el 18 de diciembre de 2017 cuando fue la protesta por la forma previsional, donde enseguida plantearon que había delitos gravísimos y, sin haber comprobado nada, a Sebastián Romero le dictaron el pedido de captura horas después de ver las imágenes que se difundieron por televisión.

-¿Jaru fue identificado en la manifestación?

-Se lo identificó en la manifestación, pero hay un informe de la División Antiterrorista de la Policía de la Ciudad que dice que no se lo ve llevando adelante ninguna acción violenta. Lo único que se lo ve haciendo es deambulando y empujando con otra gente un tacho de basura grande en el momento en el que él ya se retiraba de la manifestación; incluso declara y reconoce que le pidieron ayuda para mover el tacho, él dice que tenía que ver con obstaculizar la avanzada policial para que la gente se puede retirar. En la audiencia de prisión preventiva lo que planteé es que aún en el caso que eso se pudiera considerar algún tipo de atentado de la autoridad o algo similar, estaba dispuesto a discutir eso, pero bajo ningún punto de vista se le pueden vincular las lesiones a los policías, el incendio, los daños y menos ser parte de una organización criminal, cuando él es un trabajador que lo único que hizo fue empujar un tacho de basura. Ésa es la realidad y es absurdo que esté detenido. 
 

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