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El coronavirus en la gente en situación de calle

por Revista Cítrica
Fotos: Juan Pablo Barrientos
18 de marzo de 2020

Constanza Guillén, del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) advierte las consecuencias que podría traer una desatención a la gente en situación de calle. Y detalla el funcionamiento del Programa Buenos Aires Presente

Por Constanza Guillén, del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE)

Estamos esperando que el Gobierno de la Ciudad nos dé algún tipo de respuesta concreta a quienes trabajamos en comedores y centros barriales a los que asiste la gente en situación de calle. Hasta ahora lo único que hicieron fue mandarnos un flyer con medidas de higiene que tendríamos que tomar. Nos dijeron que van a comprar insumos de limpieza, pero hasta ahora no llegó nada.

Nos dieron la directiva de entregar las comidas en viandas y que la gente no se quede a comer. El problema es que no nos da el presupuesto para comprar las mil y pico de bandejas por día que necesitamos.

En los comedores hay personas que van a comer y se quedan, y otras que se llevan la comida en su tupper para toda su familia y comen en su domicilio o en al ranchada. Implementamos un sistema para que entren cuatro por vez para evitar la acumulación de gente, ¿pero qué hacemos con las 300 o 400 personas que, por ejemplo, vienen al comedor de Constitución? No damos abasto con las bandejas.

Hay cocineras a toda hora para evitar la aglomeración de gente, porque para el Gobierno es muy fácil decir 'extiendan el horario'. Las compañeras hacen turnos de 12 horas, desde las 9 de la mañana hasta las 9 de la noche, ¿y en qué condiciones?

Tenemos que entender que la población de la calle es la más vulnerada porque ya sufren enfermedades por estar en la calle: tienen problemas respiratorios, mal nutrición, sub nutrición, diabetes, ni hablar la población de más de 60 años. Laburamos con todos los grupos de riesgo y no estamos recibiendo ninguna idea concreta de cómo abordarlo.

El Programa Buenos Aires Presente (BAP) hace tiempo que viene funcionando cada vez peor. No hay contención, para la gente de la calle es muy difícil higienizarse y nos piden poder hacerlo en los comedores. Sin caer en la paranoia, la realidad es que si se llega a descubrir que hay casos entre la gente en situación de calle, va a ser muy difícil frenarlo. Una vez que el foco está en una ranchada se puede dispersar por todos lados y no se va a poder contener, ésta es la alerta que hay que generar y por eso necesitamos que el Gobierno de la Ciudad empiece a tomar acciones.

La dificultad para visibilizar el problema es doble: además de la falta de presupuesto, el Gobierno de Horacio Rodríguez Larreta no reconoce los números del Censo Popular de Personas en Situación de Calle 2019, que señaló que 7.251 personas viven en las calles de la ciudad más rica del país.

Lo que sí hizo la Subsecretaría de Asistencia y Cuidado Inmediato, a cargo de Maximiliano Corach (depende del Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat), es someter a las personas que asisten a los paradores y centros asistenciales a una declaración jurada para prevenir el COVID-19. Los sin techo deben responder, por ejemplo, en qué países estuvieron de viaje en los últimos meses.