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"Cuando me detuvieron me golpearon la cabeza contra el piso"

por Revista Cítrica
04 de septiembre de 2017

Ezequiel Hugo Medone, trabajador de prensa de la Red Nacional de Medios Alternativos, cuenta sobre la marcha, la detención compulsiva que sufrió, la incomunicación y la incertidumbre de un fin de semana triste para la democracia argentina.

"Fue angustiante. No pudimos hablar con nadie. Desde el viernes a la noche hasta el domingo a la tarde no pudimos hablar ni entre nosotros. No teníamos contacto, ni con los de afuera, ni entre los que estábamos en la comisaría. Nos metieron en celdas particulares, incomunicados. No podíamos hablar ni con nuestras abogadas, ni con la familia, ni con nuestros compañeros, ni con nadie. Eso fue algo que enojó bastante, y por suerte se pudo lograr -desde afuera- que no dure más que ese día. Porque, si era por el plan de Martínez de Giorgi (el juez de la causa) hubiésemos estado incomunicados hasta ahora.

Recién pudimos hablar después de haber declarado. Antes de hacerlo, conversamos cinco minutos, cada uno, con su abogado defensor, para luego declarar ante un secretario del juzgado. Y después sí, nos pusieron en celdas compartidas. Esto fue por la tarde del domingo. Hasta las ocho y pico no se sabía lo que nos iba a pasar, si nos iban a liberar o no. El juez tenía que decidir. Tenía 24 horas para hacerlo, si quería.  Teníamos una ansiedad bastante grande.

Fue bastante ridículo que nos sigan manteniendo la causa que nos armaron por "intimidación pública, atentado y resistencia a la autoridad", cuando fue evidente que no había motivos para eso. Armaron estas causas diciendo que detenían personas en lugares donde no estaban. A mí me anotaron como que me detuvieron a eso de las ocho de la noche en Plaza de Mayo, ¡y tirando las rejas! Y en verdad, a mí me llevaron bastante después de las diez de la noche, casi en la zona del Congreso. Yo ni había estado en Plaza de Mayo.

Fui a cubrir la marcha temprano. Después me fui. Y cuando me enteré que estaban reprimiendo, y que la situación estaba bastante complicada, decidí volver. Estaba lejos, pero decidí volver. Y la represión siguió un rato largo, deteniendo gente a mansalva, como para "hacer número". Yo estaba cubriendo periodísticamente para Antena Negra, junto a un montón de medios de la Red Nacional de Medios Alternativos. Estábamos haciendo una cobertura colaborativa de las movilizaciones que hubo en todo el país. En la Red participan medios de toda Argentina, tanto gráficos como radiales y portales. Estábamos haciendo una cobertura entre todos.

En el momento de la detención yo estaba filmando, junto con Juan Pablo Mourenza, quien también fue detenido. Al lado nuestro había una compañera filmando. Nosotros no la conocíamos. Y de golpe aparece un policía, y empieza a querer llevársela, diciéndole: "Vos estás tirando piedras", y ella sólo estaba filmando. Nosotros le empezamos a decir que la deje, que ella estaba filmando, y en ese momento llegaron muchos más policías, se arma un amontonamiento, hay forcejeos, y escucho que alguien dice: "Agarralo que está filmando". Y en ese tumulto, todos les estaban gritando a los policías: "¡Están filmando, déjenlos!". Pero ellos estaban empecinados en llevarnos. Y de hecho nos terminan llevando. Por suerte, antes de que me lleven, revoleé mi celular, que fue recuperado por mis compañeros.

Cuando me detuvieron me golpearon contra el piso, en la cabeza, y a Juan le tiraron gas pimienta directo a la cara; lo rociaron totalmente. Una vez que nos detienen, a mí me meten en una camioneta de traslado, y allí me mantuvieron un rato, en el que pude hablar con compañeras que estaban en el lugar, sólo para poder decirles que estaba bien y nada más. Y después me llevaron a la comisaría. Me metieron en una celda, y al rato nos avisan que estábamos incomunicados.

A mí -particularmente- no me dijeron nada adentro de la comisaría. Lo que sí me decían era que nosotros "le habíamos querido pegar a la Policía". Y eso es mentira en absoluto. Nosotros estábamos filmando. De hecho, está todo filmado. Un montón de gente que estaba ahí vio cómo nos llevaron a nosotros, como a muchos otros.

Dentro del tiempo en que estuve incomunicado, tenía bastante bronca por estar pasando por esa situación. Pensé "¿cómo dejé que me pase esto?". Y después también pensé que no todo depende de uno mismo. Y a veces, cuando la Policía viene con la idea fija de "llevarse" mucha gente, se los llevan presos aunque uno tenga cuidado. Ojalá sirva el video, que se vea, que se sepa cómo fue la represión en verdad, y no como la van a vender después en los medios grandes, que seguramente "la van a vender en forma mucho más espectacular" y diciendo que había "31 personas detenidas por intimidación pública".

Recién hoy por la mañana pude ver cosas de las que estuvieron circulando, porque desde el momento en que me subieron a la camioneta el viernes a la noche, no pude hablar casi con nadie. Solamente hablé con María del Carmen Verdú, cinco minutos, antes de declarar, que me dijo que se habían viralizado las fotos y había habido bastante movimiento. Yo imaginé que algo así había pasado, porque la declaración nuestra se había adelantado un día, y entendí que había habido bastante revuelo".