“A Camilo le dispararon por la espalda, y después lo dejaron morir”

por Maxi Goldschmidt /// Fotos: Pablo Piovano
20 de noviembre de 2018

Entrevista a Marcelo Catrillanca, padre del joven mapuche asesinado en Temucuicui. Los sueños de su hijo, detalles del crimen del Comando Jungla, y el verdadero terrorismo de la región: Carabineros y una militarización constante contra las comunidades.

Está cansado, hace tres días que no duerme. De todas maneras Marcelo Catrillanca, referente de la comunidad Temucuicui, quiere que hagamos la entrevista. De la mano de una niña de cuatro años, dice: “Viajaron de tan lejos, y para nosotros es importante que se sepa la verdad. Aguarden un minuto que ya vuelvo”.

Esperamos sentados en un banco de madera, a la sombra, y de frente a un paisaje de puro cielo, senderos de tierra que bajan y se pierden entre árboles, y un horizonte de cordillera. A pocos metros, a la derecha, la base de una casa en construcción. “Camilo soñaba con su casa, vivir allí y estar bien con su familia. Ahora mi nieta cree que su papá se fue a trabajar y que más tarde va a volver. Ella se respalda en nosotros. Me toma de la mano y me pide que no la suelte, porque si no yo también voy a ir a trabajar y no voy a volver”, dice Marcelo, hablando en voz baja, casi cerrando los ojos, y ya sin su nieta de la mano.

El papá de Camilo es dirigente de su comunidad, y actúa como tal. La rabia y el dolor porque el Comando Jungla le mató a su hijo no le modificaron el temple. Como buen hijo de lonko, y de uno muy respetado en toda la zona de Ercilla y sus alrededores, conserva la calma y su rol. Recibe con amabilidad a todas las personas que llegan, sean peñis y lamienes (hermanos y hermanas mapuche), periodistas, abogados o referentes de Derechos Humanos. Los saluda, los escucha, y si no los conoce, anota sus nombres en una libretita que lleva en el bolsillo de su camisa.

Miles de personas y decenas de referentes mapuche de diferentes comunidades se congregaron durante tres días en Temucuicui para despedir a Camilo Catrillanca, que manejaba un tractor cuando recibió un balazo por la nuca.
Foto: Pablo Piovano

Miles de personas y decenas de referentes mapuche de diferentes comunidades se congregaron durante tres días en Temucuicui para despedir a Camilo Catrillanca, que manejaba un tractor cuando recibió un balazo por la nuca. Foto: Pablo Piovano

“Particularmente he pasado por muchos procesos, que al final, este tipo de situaciones las tengo que enfrentar. Y la voy a enfrentar. ¿Qué sacaría si me quedo en mi cama callado? Seguro no tendría esta afonía, este dolor de garganta... Pero yo tengo que defender los derechos de mi hijo, que fue lo que él quería: el derecho a la tierra, el derecho a la vida. Yo tengo que luchar para que mi hijo sea feliz. Y yo estoy muy tranquilo porque desde el primer momento dije que mi hijo había sido asesinado por la espalda. Y ahora el mismo ministro (del Interior, Andrés Chadwik) salió a desmentir lo que había dicho. Y dijo que había sufrido una manipulación de la información por los mismos Carabineros, que primero dijeron que no portaban cámaras y después, supuestamente, destrozaron un chip que era vital para saber exactamente cómo ocurrieron los hechos. Por eso ahora lo más importante es que se aclare la situación y que todo el mundo sepa la verdad: que a Camilo lo asesinaron por la espalda”.

 Que todo el mundo sepa la verdad: que a Camilo lo asesinaron por la espalda

--Las mentiras del “enfrentamiento” y de los “antecedentes” de Camilo, que quisieron instalar funcionarios (como el ministro del Interior y el intendente de La Araucanía, Luis Mayol) duraron poco esta vez.

--Sí, se cayeron a las pocas horas, porque acá todo el mundo lo conoce a Camilo y además cómo, si estaba manejando un tractor y prestando un servicio a la comunidad, podía estar disparando. Eso es imposible. Le dispararon por la espalda. Con Camilo iba un joven de 15 años que fue golpeado y detenido; su testimonio es muy importante también pero nosotros no lo vamos a presionar. Tiene sólo 15 años y pasó por algo muy terrible (ayer declaró ante el fiscal y participó en la reconstrucción del momento del asesinato de Camilo).

--¿Qué detalles lograron reconstruir del momento en que le dispararon y los minutos posteriores, cuando Camilo todavía estaba vivo?

--Lo que sabemos es que Camilo iba dirigiéndose hacia mi casa, pero cuando pasó por esa zona se encontró con los Carabineros. Se dio vuelta y se volvió para su propia casa, pero desde el otro lado se encontró de frente con los Carabineros, y cuando quiso retomar y volver, y pasar por un camino lateral, para evitarlos, antes de llegar a un portón donde él pudo haberse ido, le dispararon. Quedó demostrado que había guantes quirúrgicos cuando a él lo bajaron del tractor. Pero él ya estaba grave. Al final lo tuvieron dentro de una comisaría, donde lo desnudaron. Se le secuestró la ropa, y la ropa aún no aparece. Y recién después lo habrían llevado a una salita, con lo cual demuestran que no les preocupaba la salud de Camilo. Ellos estaban seguros de que ya lo habían matado. Le dispararon y lo dejaron morir.

Era tractorista, no terrorista como quisieron hacer creer

--¿Cómo era Camilo en la cotidianeidad?

--Mi hijo siempre fue un trabajador, siempre estuvo preocupado por el sustento de su familia, por su hija. Él estaba construyendo recién su casa. Sin embargo tuvo que morir, y ese es un trabajo que tenemos que llevar adelante como familia. Mi nieta tiene 4 años y viene un bebé en camino. Nuestra historia familiar marca que mi papá es lonko de la comunidad, anteriormente mi abuelo también fue lonko, y hoy, yo estoy asumiendo la responsabilidad como presidente de la comunidad. Mi hijo también tenía esa facilidad de ser servidor social, porque en definitiva, un dirigente no es remunerado, pero sí sirve a su comunidad, y es lo que él ha hecho siempre. Con el hecho de ser tractorista, estaba apoyando a la comunidad. Era tractorista, no terrorista como quisieron hacer creer.

El Comando Jungla, el grupo especializado de Carabineros entrenado en Colombia que hace 5 días asesinó por la espalda a Camilo Catrillanca, continúa ingresando a diario a las comunidades mapuche, que resisten la represión.
Foto: Pablo Piovano

El Comando Jungla, el grupo especializado de Carabineros entrenado en Colombia que hace 5 días asesinó por la espalda a Camilo Catrillanca, continúa ingresando a diario a las comunidades mapuche, que resisten la represión. Foto: Pablo Piovano

--El Comando Jungla ya venía atacando a las comunidades desde que se implantó en la zona ¿no?

--Sí, desde el primer momento nos opusimos a la instalación del Comando Jungla. Y no nos equivocamos, porque desde hace meses siempre intervienen en nuestra comunidad. Nunca habían aclarado qué es lo que ellos iban a hacer, pero ahora quedó de manifiesto. Hace unas semanas vino el ministro Chadwick acá a dar la orden: los Carabineros están encima de todas las comunidades de la zona.

--Acusan a los mapuche de terroristas, cuando son constantemente asediados ¿Cómo se convive a diario con tanta represión?

--Diariamente estamos siendo controlados por Carabineros. Cada 5 minutos pasa una patrulla y andan los famosos “zorrillos” (blindados) y además implementan los carros que han traído (“tanquetas” y “anfibios”). El Comando Jungla parece estar en una situación de guerra. Una guerra contra comunidades que están defendiendo el territorio y la naturaleza ante los avances de las empresas. Estamos siempre defendiendo la naturaleza, cuidando su entorno, para que pueda existir el lawen, nuestras medicinas naturales, porque nosotros como mapuche nos curamos con la naturaleza, no con medicamentos. Nosotros queremos vivir en paz. Nunca hemos sido violentos. Acá nunca hubo terrorismo. Es un invento que ha hecho Carabineros para poder ingresar a las comunidades.

Marcelo Catrillanca, encabezando el funeral de su hijo Camilo, rumbo al cementerio.
El joven mapuche de 24 años fue asesinado el pasado miércoles 14 de noviembre por el Comando Jungla de Carabineros en Temucuicui, Ercilla, IX Región, Chile.
Foto: Pablo Piovano

Marcelo Catrillanca, encabezando el funeral de su hijo Camilo, rumbo al cementerio. El joven mapuche de 24 años fue asesinado el pasado miércoles 14 de noviembre por el Comando Jungla de Carabineros en Temucuicui, Ercilla, IX Región, Chile. Foto: Pablo Piovano

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