Francia Márquez: “Vengo en representación de pueblos históricamente excluidos y racializados”

por Estefanía Santoro
Fotos: Federico Imas
02 de agosto de 2022

La vicepresidenta electa de Colombia habla de los desafíos que tendrá su gobierno: la crisis ambiental, el extractivismo, la política de drogas y la construcción de un feminismo comunitario. 

La primera mujer, negra, afrodescendiente, popular y feminista que alcanza un cargo político importante: la Vicepresidencia de Colombia. Eso y mucho más representa Francia Márquez, que visitó la Argentina después del triunfo electoral de junio (la fórmula de Gustavo Petro y Francia Márquez logró más del 40 por ciento de los votos). Con un Auditorio Nacional colmado, el sábado 30 de julio dio una conferencia abierta en el Centro Cultural Kirchner, en el marco del Proyecto Ballena. 

Francia es la esperanza de cambio en Colombia para “vivir sabroso”, es decir, “sin miedo, en dignidad y con garantía de derechos” en sus propias palabras: una filosofía de vida de las comunidades afrocolombianas. Esta vicepresidenta es una luz que llegó para alumbrar a un pueblo que estuvo en las sombras de la represión, el despojo, el hambre y la pobreza.

Su historia de vida es lo que la convierte en una figura política única. Se crió en los barrios (es oriunda de la región del Cauca, en el sudoeste colombiano), sabe lo que significa trabajar en una mina de oro y no sólo estuvo en las profundidades de la tierra para sobrevivir y mantener a su familia, sino que también trabajó en agricultura, gastronomía y fue empleada de casas particulares. A los 16 tuvo a su primer hijo (era el único sostén de la familia). Su vida hace carne “lo personal es político”.

Que hoy Francia esté ocupando el cargo de vicepresidenta revoluciona a una Colombia en la que meses (y décadas) antes gobernaban las élites. Por primera vez los sectores empobrecidos y la clase trabajadora sienten que unx de lxs suyxs está ahí arriba, representando sus intereses y no los de un pequeño núcleo adinerado.

“Yo crecí en medio de la resistencia, una resistencia que no empezó conmigo sino que empezó con pueblos traídos en condición de esclavitud a toda América, pueblos que fueron desarraigados de su condición humana y sometidos a condición de animales salvajes. Hoy los descendientes de esos hombres y mujeres seguimos haciendo un esfuerzo por dignificar nuestras vidas. Mi presencia aquí no es simplemente la presencia de Francia Marquez, soy muy consciente que mi presencia es la representación de pueblos históricamente excluidos, marginados, racializados y olvidados 

Millones de seres humanos han sido afectados por la política neoliberal que hemos tenido en nuestro país, por eso ahora que asume Gustavo Petro y Francia Márquez pero que asume también el pueblo colombiano, es un cambio en favor de la paz, de la justicia social, de la justicia racial, de la justicia de género, en favor de la dignidad, del cuidado de la Casa Grande y ese desafío, por supuesto lo asumimos con responsabilidad, con los pies colocados sobre la tierra y con todo el amor y el compromiso.”

 

El feminismo de las nadies 

Francia es también rebeldía antipatriarcal, alejada del feminismo liberal habla de la construcción colectiva y del rol de las mujeres negras que siempre fueron relegadas a trabajos precarios y de servidumbre.

“Históricamente, las mujeres siempre han estado en las luchas, pero esas luchas han sido invisibilizadas. En mi caso la primera enseñanza de la resistencia la aprendí en mi casa, con mi abuela y con mi mamá. La aprendí de Paulina Balanza, otra mujer de mi comunidad que no sabe leer ni escribir, pero ella decía sabiamente: quien no lucha, no va al cielo. La aprendí de mujeres de aquí de Argentina y aquí tenemos unas matrona (señalando a Norita Cortiñas presente en la sala) que es un insignia de la resistencia y de la lucha de las Madres de la Plaza de Mayo. La aprendí de las mujeres que aun sin tener nada hacen lo que sea por por sacar sus hijos adelante, porque sus hijos no se acuesten con el estómago vacío, porque sus hijos tengan oportunidad de ir a la escuela, porque sus hijos no vayan con los zapatos rotos a la escuela, porque sus hijos -como lo son las mujeres del Pacífico colombiano- no sean arrebatados por la violencia del conflicto armado. Y por supuesto ahí, siendo una mujer negra, he aprendido a diferenciar los impactos del modelo económico, los impactos del patriarcado y la violencia de género

He aprendido también la interseccionalidad de raza, clase y género que al principio no lo teorizaba pero después conocía Angela Davis, no leyendo sus libros, sino escuchando de su propia voz las historias de lo que significó para ella, una mujer afrodescendiente negra, resistir frente al apartheid, frente a todas las políticas sociales de EEUU. De ella aprendí que las mujeres negras estamos haciendo la lucha para romper el techo de cristal, ponerse de pie y caminar con sus hermanas al igual que las mujeres indígenas porque ellas siempre han estado de rodillas, porque mientras una mujer va adelante en una lucha, otras mujeres van atrás y entonces el gran desafío que tenemos es cogernos de la mano con las que apenas se están poniendo de pie para empujar sus propia reivindicaciones. Ángela Davis lo dice de la siguiente forma: yo no estoy aquí para darme de la mano con Hilary Clinton que está a punto de romper el techo de cristal, yo estoy aquí para darme la mano con las mujeres negras del Bronx, o en el caso de Colombia del Distrito de Aguablanca, porque ahí están las verdaderas luchas de las mujeres que no se llaman a sí mismas feministas pero que lo son.”

 

La defensa de la Casa Grande

Francia dedicó su vida al activismo por los derechos humanos y la defensa del medio ambiente, denunciando el avance del extractivismo, otra de las banderas que hoy levanta desde la vicepresidencia con total coherencia política. Desde 1994 enfrentó, junto a su comunidad el Río Ovejas, el avance de proyectos mineros en territorio ancestral, y desde ese momento no paró. Márquez se convirtió en una referente socio ambiental a nivel mundial, lo que la llevó a recibir el Premio Medioambiental Goldman en 2018.

“Nos hemos enfrentado a proyectos mineros energéticos que ahora que soy gobierno me toca mirar cómo es que vamos a hacer. Proyectos que se ven como el desarrollo y sin embargo no generan bienestar. En el norte del Cauca hay una represa llamada Salvajina, es un proyecto de una gran represa energética que tiene agua acumulada pero mi propia comunidad no tiene agua potable, produce millones de megavatios de energía y la misma comunidad no tiene una electrificación adecuada. Entonces la gente se pregunta de qué desarrollo están hablando y eso es parte de los desafíos que ahora tiene nuestro gobierno: pensar realmente un desarrollo para el bienestar de la gente.”

“Soy porque somos” fue su lema de campaña, reconociéndose parte de una comunidad con base en la organización comunitaria. Esa frase proviene de la filosofía africana “ubuntu”, que refiere a la idea de tener en cuenta al otrx, el ser y vivir en comunidad, incluso con la naturaleza, alejada de la idea de adueñarse de esta.

“Nada de lo que hicimos en campaña fue simplemente marketing, al contrario transgredimos el marketing político ya establecido. Todo el tiempo estuve discutiendo incluso sobre qué me colocaba en mi cabello porque para mi eso es parte de una representación. Creo que hicimos una campaña muy desde el corazón, desde nuestra propia vivencia y desde la realidad, por eso los jóvenes, las mujeres, los campesinos nos escucharon y por eso mi pueblo -que aunque se decía estaba dividido- masivamente votó por Gustavo Petro y Francia Máquez.

Soy porque somos es una herencia africana según una filosofía africana que por supuesto la hemos heredado y que para nosotros significa que yo soy si ustedes son, que nosotros somos si la Casa Grande es, que no hay posibilidad de existencia de la vida humana sin la vida de la naturaleza. Y eso nos implica y nos obliga a replantearnos cómo conservar la vida. No es una apuesta individual sino una apuesta colectiva, implica mirarnos como familia extensa más allá de los lazos sanguíneos. Como pueblo afrodescendiente pensarnos colectivamente nos ha permitido resistir en el Pacífico colombiano y en el Caribe a tantos años de barbarie, de dolor, de sufrimiento de lo que ha sido la guerra, la exclusión, el racismo estructural. Hoy convocamos a toda latinoamérica a pensarse desde el Ubuntu y es una consigna que nos invita como humanidad y es la lógica del cuidado de la vida. Por eso apostamos a que Colombia sea una potencia mundial de la vida y usamos esa forma colectiva de vernos, de enunciarnos, de sentirnos, para el buen vivir, para el vivir sabroso.”

 

Los desafíos que revolucionan la política de Latinoamérica

“Hoy como humanidad tenemos un desafío enorme y es el desafío de enfrentar el cambio climático, la crisis ambiental y esto va a pasar si cada ser humano nos hacemos conscientes, si los gobiernos nos hacemos conscientes de que estamos en un camino sin regreso al exterminio de la civilización humana. Soy porque somos es la idea del sentipensar como dice el filósofo Arturo Escobar, de pensarnos desde lo colectivo.

El mayor desafío que tenemos como gobierno es el logro de la paz. Creo que el principal reto es lograr silenciar los fusiles en nuestro país, pero la paz no es sólo el silenciamiento de los fusiles, sino atacar las causas que generaron la violencia, el conflicto armado y esas causas tienen que ver con el hambre, con la falta de garantía de derechos, con el abandono del Estado y con el racismo. Vamos a retomar el avance hacia la paz que implica la implementación de los acuerdos firmados entre las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Estado colombiano sin dilaciones. No vamos a seguir haciendo trizas la paz, lo que tenemos que hacer trizas es la guerra, acabar la guerra en nuestro país y para ello se va a restablecer la mesa de diálogo con el Ejército de Liberación Nacional (ENL).

“El mayor desafío que tenemos como gobierno es el logro de la paz.”

Hay una política de sometimiento también que se va a desarrollar frente a los otros actores armados, eso fue parte de lo que quedó en el programa de gobierno que le presentamos a Colombia y que fue por lo cual nos votaron las colombianas y colombianos. Para eso es necesario discutir la política de drogas que por muchos años ha sido ineficaz, sólo sirvió para dejar la plata en los bancos y los muertos en los territorios y por eso decidimos hacer esta gira, lo que implica que Colombia lidere un debate en toda la región sobre el camino de la legalización de las drogas desde varias perspectivas:

Primero, el cambio del uso de la hoja de la coca y la marihuana, creo que ahí se puede generar toda una industria económica en términos farmacéuticos, alimenticios, de Industria que le genere oportunidades a las mismas comunidades que han sido víctimas tanto del narcotráfico como de la política de drogas. 

“Colombia debe liderar el debate de la legalización de las drogas en toda la región."

Segundo un enfoque de atención del consumo problemático con un problema de salud pública y no como un problema de criminalidad. Entendiendo que el enfoque de criminalidad que se le ha dado a esta política ha sido un enfoque que ha impactado de manera negativa sobre los derechos y libertades sobre todas las poblaciones empobrecidas y racializadas. Las mujeres, los jóvenes, los pueblos étnicos son los que han vivido un impacto desproporcionado de estas políticas y en ese sentido yo creo que resarcir esos efectos implica un nuevo paradigma de cómo atender eso. La política de cero tolerancia ha servido para profundizar la corrupción, que no ataca todo el eslabón de la cadena de lo que es el narcotráfico, sino que la droga sale del país con la complacencia de muchos corruptos incluso que han estado en las instituciones del mismo Estado colombiano.

Tercero, entender el tema del hambre significa que ningún niño o niña tenga que seguir muriendo de hambre y desnutrición y esto implica una política de atención al campo colombiano que por muchos años se dejó olvidado y que por eso avanzó la criminalidad y el narcotráfico. Por eso avanzaron en esta economías ilícitas que han puesto en riesgo la vida de las comunidades. Tener un enfoque derechos humanos en todas estas políticas es una necesidad, pues los líderes y lideresas que han levantado la voz y que han puesto estos temas sobre la mesa les ha costado la vida. 

Colombia es uno de  los países de la región donde más líderes sociales y ambientales asesinan, así que un desafío es colocar el enfoque de derechos humanos en estas políticas que vamos a desarrollar. Desarrollar el campo colombiano necesitará tecnología, investigación, ciencia, por eso acompañamos a nuestro presidente en la propuesta de la educación gratuita y de calidad como parte de los cambios que requiere nuestro país. 

“Colombia es uno de  los países de la región donde más líderes sociales y ambientales asesinan."

Son muchos otros temas, pero de manera específica quiero decir que, en mi caso, mi tarea será liderar el Ministerio de la Igualdad que vamos a constituir. El siete de agosto nuestro gobierno estará presentando al Congreso el proyecto de creación del Ministerio de la Igualdad para trabajar por los derechos de las mujeres, de las poblaciones diversas, de los pueblos étnicos y de la juventud en las regiones históricamente olvidadas y excluidas que son los que están en esos niveles de inequidad y desigualdad tan grande. Por supuesto también es una necesidad trabajar con las personas con discapacidades y diversidades. 

Eso es lo que voy hacer, trabajar por la igualdad. Sabemos que Colombia es de los países más desiguales de la región y eso será un desafío y en mi experiencia es desde lo social y lo comunitario, desde la defensa de los derechos ambientales, desde la lucha por los derechos de las mujeres y la lucha antirracista y eso estará como parte de esa apuesta de gobierno.”


Atrás quedaron las imágenes de la violencia atroz que desplegó el gobierno de Iván Duque durante el Paro Nacional que comenzó el 28 de abril en contra de la reforma tributaria. Hoy Colombia respira otros aires de naturaleza antiracista, feminista y popular.
 

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