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No es un hecho aislado, es una persecución

por Revista Cítrica
05 de junio de 2018

Una vez más, la Policía de la Ciudad, conducida por el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, volvió a atacar salvajemente a los inmigrantes senegaleses, en un claro acto de racismo y xenofobia.

Hoy le tocó a Kane Serigne Dame, en Emilio Lamarca y Av. Avellaneda, en Flores, a las cinco de la tarde.

Iba caminando -ni siquiera estaba "cometiendo el delito de vender ropa en la calle"- cuando lo interceptaron dos oficiales de la Policía de la Ciudad. Comenzaron a pegarle, e inmediatamente se sumó Infantería, que le dio dos garrotazos en la cabeza. Eran varios policías contra él, así que intentó defenderse. La respuesta fue aún peor: lo tiraron contra una vidriera y le siguieron pegando con palos y patadas.

Cortado en la cara y el brazo, le siguieron pegando. Y lo quisieron llevar directo a la comisaría 50 pero no fue posible por las heridas. Ahora, está detenido en el Hospital Alvarez, donde le realizarían una intervención quirúrgica porque tendría los tendones del brazo comprometidos.

Lamentablemente, lo que hoy le pasó a Serigme es lo que viven prácticamente a diario muchos otros de sus compatriotas.Como hace unas semanas, una docente con sus hijas que paseaba por Flores le preguntó a la Policía por qué reprimían a los trabajadores senegaleses: terminó golpeada, torturada y detenida 26 horas. Lo venimos denunciando hace meses, porque pasa todos los días, en Constitución, en Flores y en otros centros comerciales de todo el país donde la policía persigue sistemáticamente a los trabajadores, y en particular a los senegaleses.

¿Cuántas veces lo leíste en Clarín o viste estas imágenes en TN? ¿No las tienen? Sí, pero los medios son cómplices de la persecución sistemática hacia laburantes a los que, si les sacan su mercadería, ese día no comen.

Familias que entre varias alquilan un cuarto de pensión, y que además lo pagan muchísimo más caro porque no tienen papeles. Y no porque no quieran. El Gobierno no se los da. Y después los persigue. Les roba la mercadería, los detiene y les arma causas, con un horizonte claro: que se vayan del país.