Revista Cítrica

“Muchos jóvenes están dejando de estudiar”


16 de mayo de 2017

Revista Cítrica

Una nueva marcha por la Educación Pública. Esta vez fueron los universitarios. Falta de presupuesto, docentes que no cobran, suba de las tarifas y estudiantes que deben abandonar las carreras.

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El 12 de mayo de 2016 hizo falta marchar. No había presupuesto, sí aumento de tarifas. Este año nada mejoró, por el contrario: más persecución a docentes y más jóvenes que abandonan los estudios. Porque quienes “caen” en la educación pública cada vez tienen menos ingresos para poder sostenerse y estudiar. Entonces el 16 de mayo de 2017 se marchó de vuelta: en un año nada ha mejorado y el Estado no ha dado respuestas.

Salarios a la baja, alumnos y alumnas que no pueden estudiar, falta de presupuesto, ataque a la educación pública y una sola medida tomada por el Gobierno: crear un plan de equivalencias para que abandonar la universidad pública y pasarse a la privada sea mucho más fácil, sin rendir equivalencias.

Luis Tiscornia, secretario general CONADUH, y Lucía Maffey, de Científicos Argentinos Precarizados, aseguran que no hay una oferta salarial razonable. Tres cuotas y menos del 20 por ciento les proponen que pierdan ante la inflación. Pero no sólo en el número está el conflicto: “Quieren firmar -y se están firmando- paritarias con premios por presentismo y productividad. Así siembran la idea de que los trabajadores estatales no podemos ausentarnos en caso de enfermedad, o de tener problemas personales”, agrega Maffey. “Si apuestan al cansancio descansaremos y seguiremos reclamando, no podemos aceptar una reducción salarial porque eso es injusto”, advierte Tiscornia.

Las condiciones edilicias tampoco ayudan. Facultades que se caen a pedazos o que no tienen agua. Miles de docentes que trabajan sin cobrar. “La UBA no podría funcionar si no fuese por ese tercio de su planta laboral docente que trabaja en forma gratuita. Hay 30 mil docentes ad honorem en todo el país”, aporta Julián Asiner, presidente de la Federación Universitaria de Buenos Aires (FUBA).Y seguirán los despidos: “En Ciencia y Técnica volvieron a recortar el número de vacantes, con lo cual prevemos nuevos despidos hacia fin de año, y lo mismo ocurrió con el recorte de las becas doctorales y post doctorales. O sea que vamos hacia una reducción de la planta”, adelanta Maffey.

Los y las estudiantes abandonan. Eso cambió para peor en relación al año pasado. “Hay jóvenes que están dejando de estudiar por la situación en las universidades y también por el agravamiento de la situación económica en general. Lo de las tarifas tuvo mucho impacto, hay jóvenes que están contando las moneditas para poder llegar a estudiar. Eso ya implicó que algunos digan ‘dejo este cuatrimestre, sigo el año que viene’. Son cosas que pasan cuando hay inflación, cuando se deterioran los salarios, cuando hay recesión”, explica Tiscornia cómo ven la situación desde la docencia. Desde los estudiantes, Asiner tiene una mirada similar: “Nosotros estamos defiendo nuestras carreras, nuestros títulos, de carácter público y gratuito, y en esta lucha también está el boleto estudiantil, porque nos cuesta cada vez más llegar a la universidad”.

El gobierno lleva ya más de un año ignorando los reclamos de la educación pública y tiene un plan: apostar a la educación privada. “Hoy el Gobierno tiene un plan alternativo para financiar la universidad, a través de los postgrados arancelados, achicando la universidad pública y adecuándolos a las carreras de las privadas”, explica Asiner. El proyecto de aceptar las equivalencias en distintas carreras y distintas universidades de todo el país tiene el propósito de poder pasarse de las públicas a las privadas con menos dificultades.

Mientras algunas universidades, por cuestiones políticas reciben más presupuesto que otras. “Así se generó lo mismo que en el gobierno anterior. Así es que las universidades tienen que ir a mendigar al Ministerio de Educación un refuerzo presupuestario”, remarca Tiscornia.  Maffey reconoce que eso sucede pero no quiere que el debate pase por una suerte de reparto de la miseria. "Lo que necesitamos es un presupuesto más amplio que le alcance a todas las universidades. No nos vamos a poner a debatir en la UBA si le sacamos uno o dos puntos más a otras universidades. Necesitamos un presupuesto mayor para el conjunto de las casas de estudio". 

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