El volumen de la tortura occidental

por Martín Gordo
16 de noviembre de 2016

Feria del libro heavy en CABA. Un trabajo de investigación analiza por qué el heavy metal se utilizó para quebrar a los prisioneros de Guantánamo.

Una gota de agua fría que te cae en la frente cada cinco segundos. Estás inmóvil. No tenés cómo evitarlo. La piel empieza a dañarse. Transpiras, tenés sed, el agua te toca pero no podés tomarla. Dicen que es la peor tortura. La llaman la gota china porque empezó a ejecutarse en Oriente. Es silenciosa y no necesita de ningún aparato electrónico.

Te encierran en un contenedor, te aíslan para que pierdas el sentido de la orientación, te suben el aire acondicionado al mango y te ponen heavy metal al palo todo el día. Es un método de tortura utilizado en la prisión de Guantánamo. Bien occidental. Con mucho ruido y muchas máquinas.

Tristemente los métodos de tortura también representan a las civilizaciones. De esto investigó Ariel Panzini, un abogado egresado de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y fanático del heavy metal desde su adolescencia. En 2011, mientras realizaba un posgrado, se enteró por accidente que la música de muchas de sus bandas favoritas se utilizaba en Guantánamo para quebrar a los testigos. Y dentro del espanto, encontró el tema para su tesis final: Cuando el heavy metal es una tortura. Heavy Metal y DD. HH.

Te encierran en un contenedor, te aíslan para que pierdas el sentido de la orientación, te suben el aire acondicionado al mango y te ponen heavy metal al palo todo el día.

“No había mucha información, pero encontré una lista con los temas que les pasaban a los prisioneros. Son cuatro memorandos secretos que habían sacado a la luz algunos arrepentidos. En esos papeles, además de la música, se detalla cuál era la metodología de tortura -relata Panzini el inicio de su investigación-. El procedimiento es sencillo. Se obliga al prisionero a adaptar una posición en la que no puede mover ni los pies ni los brazos (la denominada “posición de estrés”). Acto seguido, se lo encadena al suelo de un pequeño habitáculo y se sube el aire acondicionado hasta alcanzar un clima casi gélido. Luego, se pone la canción a todo volumen".

Panzini destaca que al ver la lista notó que “cerca del ochenta por ciento eran temas de heavy metal. El resto eran principalmente de rap o música country. Esto tampoco es un dato menor, ya que son tres tipos de música que tienen un mensaje muy occidental”. Entre otras, las bandas metaleras que figuran en la lista son Metallica, Rage Against the Machine, Decide, Dope, Saliva y Drowning Pool.

Como abogado y hombre comprometido con la temática de los derechos humanos, lo que a Panzini le toca su fibra más íntima es el riesgo de que su música favorita quede en los libros de historia como un método de tortura: “Es algo que me incomoda. Me resultó muy raro al comienzo, porque yo tenía pósters de Metallica en mi cuarto cuando era chico y ahora eso es como tener el póster de un verdugo”.

Entre otras, las bandas metaleras que figuran en la lista son Metallica, Rage Against the Machine, Decide, Dope, Saliva y Drowning Pool.

Ante este panorama, quiso saber qué era lo que opinaban sus ídolos sobre el uso de sus temas en Guantánamo. Y fue quizás allí cuando se llevó la mayor decepción de todas: “Casi ninguno levantó la voz. Apenas Rage Against The Machine (banda que se destaca por tener letras que critican fuertemente al capitalismo) quiso que quiten sus temas de la lista basándose en las leyes de derecho de autor. George W. Bush era presidente en ese momento y su gobierno hizo caso omiso al reclamo, por lo que el tema quedó archivado”.

Rage Against The Machine, junto con otras bandas ajenas al heavy metal, lanzaron una iniciativa llamada Zero dB, con el propósito de que la práctica cesara lo antes posible. Por el contrario, James Hetfield, cantante de Metallica, no se mostró muy molesto por estos métodos. “¿Tortura? Nosotros hemos estado torturando con nuestra música durante años a nuestros padres, a nuestras esposas, a nuestros amigos, a la gente que queremos. ¿Por qué tendrían los iraquíes que ser diferentes?”, señaló el artista estadounidense en una entrevista con el diario inglés The Guardian. En esta misma línea se mostraron otros artistas, como Stevie Benton, bajista de Drowning Pool, quien afirmó que su tema Bodies es “perfecto para derribar a alguien psicologicamente”.

El heavy metal se erigió en el método principal de tortura a partir de su estrecha relación con la civilización occidental: “Es un claro portavoz del occidentalismo. Es una música fuerte y poderosa que marca mucha presencia. El enemigo es de una cultura totalmente distinta y usan este tipo de música para hacerlos sentir lo más incómodos que se pueda”.

Casi ninguno levantó la voz. Apenas Rage Against The Machine (banda que se destaca por tener letras que critican fuertemente al capitalismo) quiso que quiten sus temas de la lista basándose en las leyes de derecho de autor.

“Ante la historia, jurídicamente hablando, el heavy metal va a quedar como un método de tortura, en parte por la pasividad de los propios músicos. Y como conclusión moral, hay que marcar la deuda del heavy metal internacional, que tiene que ponerse a ver de qué lado está”. Así resume Panzini a Cítrica la conclusión de su tesis.

Sin embargo la realidad del heavy metal internacional no es la misma que la Argentina. Panzini creció escuchando a las bandas nacionales y no quería dejarlas fuera de la investigación. Se llevó un pequeño alivio: las letras de las bandas argentinas apuntan a realidades muy distintas, como la lucha de las clases oprimidas. Gil Trabajador, de Hermética, es el mejor ejemplo.

“Mi mente estaba estructurada con la realidad del heavy metal argentino, que fue el primero que escuché. Mi primer disco fue Ácido Argentino, de Hermética. Y comparé con las letras y me di cuenta de que el mensaje acá es otro. Nuestro heavy, viene de una cultura distinta, tiene otra visión. Nos sorprende porque muchas veces nosotros nos consideramos occidentales, pero en realidad somos latinoamericanos”.

 

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