Compartir

Crueldad planificada I: el Pellegrini se planta contra el ajuste de Milei

por Estefanía Santoro
Fotos: Rodrigo Ruiz
02 de junio de 2026

Estudiantes de la emblemática escuela preuniversitaria tomaron el establecimiento frente al ahogo presupuestario del Gobierno. Denuncian que sus docentes ganan 600 mil pesos por mes, el freno a las obras edilicias y el abandono de la salud mental de los jóvenes.

Las aulas de la emblemática Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini no albergan el dictado tradicional de clases, sino asambleas, debates organizados y ollas populares. El movimiento estudiantil decidió tomar el colegio como una medida de fuerza contundente frente al ahogo presupuestario que sufre la educación pública. La falta de cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario por parte de la gestión del presidente Javier Milei desató una crisis profunda que afecta tanto los salarios docentes como la infraestructura y la salud mental de los jóvenes.

 

Un colegio en pie de lucha: la voz de las estudiantes

La toma, lejos de ser un escenario de caos, refleja una gran organización. Clara, presidenta del Centro de Estudiantes, detalla cómo se gestiona el día a día: "Arrancamos el martes pasado a la noche, nos organizamos en comisiones de seguridad, limpieza, cocina y de actividades para planificar todo. Organizamos rondas de seguridad durante la noche y  hablamos con familias para que estén en la puerta de la escuela también. Queremos mantener la escuela y la educación pública, y eso es parte de comprometernos a cuidarla".

La representante estudiantil enfatiza que la medida de fuerza es una respuesta directa al accionar del Poder Ejecutivo, al que no duda en calificar de ilegal: "Creo que es un delito, no pueden pasar por encima del Congreso Nacional. Ningún gobierno puede pasar por encima de una ley que favorece a la educación pública y a las universidades".

Por su parte, Victoria, vicepresidenta del Centro de Estudiantes, refuerza esta postura y remarca que la toma fue una decisión colectiva y profundamente democrática: "Estas medidas se llevaron a cabo democráticamente después de tres asambleas con el quórum de toda la escuela. Para nosotros tomar el colegio significa defender la educación, defender algo que, la verdad, nos da lástima tener que hacerlo. No fue la primera opción, fue la última carta que tuvimos que tomar justamente para defender el derecho a la educación".

Presupuesto congelado y salarios de pobreza

La situación edilicia y el recorte a los trabajadores de la educación son las muestras más visibles del brutal ajuste que lleva adelante el Gobierno Nacional. El Carlos Pellegrini, al depender directamente del presupuesto universitario de la UBA, padece la parálisis de proyectos claves.

Clara relata que se canceló la construcción de un edificio anexo para un gimnasio debido a la falta de fondos, en una institución que, por sus años, requiere mantenimiento constante. Sin embargo, recalca que el punto más crítico es el humano: "Lo más grave son los salarios docentes: les deben más de la mitad de su sueldo hace tres años".

Victoria aporta cifras alarmantes sobre la realidad que viven sus profesores cotidianamente:
"Un docente cobra alrededor de 600 mil pesos. Vaya uno a saber qué hace con 600 mil pesos. Hoy los docentes del Pellegrini ganan un 30% menos que los docentes de los colegios de la Ciudad. Esto históricamente no fue así y es una locura. Me parece que es un reflejo exacto y muy concreto sobre cómo este gobierno está atentando directamente contra la universidad pública".

Esta realidad salarial impacta de lleno en la comunidad educativa. Los docentes asisten a dar clases en condiciones de enorme vulnerabilidad económica, lo que genera una profunda angustia entre el alumnado. Victoria comparte el dolor de ver a sus profesores en esta situación: "Los propios docentes cuando los cruzamos nos dicen: ‘No puedo darle los cuatro platos de comida a mi hijos’”.

La salud mental en el abandono

Otro de los ejes centrales del reclamo estudiantil es la desatención médica y psicológica dentro de los establecimientos educativos, profundizada por el recorte general del presupuesto de salud. "Hay una precarización total de la salud mental, no tenemos equipos de acompañamiento, o si los tenemos no funcionan por falta de financiamiento", denuncia Clara.

La presidenta del centro vincula directamente esta falta de contención institucional con el contexto macroeconómico del país: "Argentina es uno de los países con más casos de suicidios en adolescentes y la verdad que debería preocuparnos, sobre todo sabiendo que estamos en una situación de mucha frustración y de un colapso económico para las familias. Es el tiempo de mayor endeudamiento familiar. Nadie está poniendo en agenda la salud mental de los pibes".

 

Una juventud organizada contra la indiferencia

Frente a los discursos que intentan deslegitimar las protestas juveniles, las estudiantes del Pellegrini sostienen que la insensibilidad oficial es lo que lxs obliga a salir a luchar. El contraste entre los sueldos de la clase política y los de lxs trabajadores de la educación es un detonante del malestar general.

"No puede ser que mientras que hay diputados que ganan más de 10 millones de pesos, que pueden irse de viaje de acá para allá y tener 20 propiedades, nuestros docentes estén ganando 600 mil pesos", cuestiona Clara.

La toma del Carlos Pellegrini no es un hecho aislado. Las estudiantes confirman que mantienen un diálogo constante con otros colegios preuniversitarios como el Colegio Nacional Buenos Aires y la Escuela de Educación Técnico Profesional en Producción Agropecuaria y Agroalimentaria (SEMBA), en lo que sería una red de resistencia.

Mientras el gobierno nacional mantenga su postura de ignorar las leyes de financiamiento dictadas por el Congreso, la juventud parece tener en claro que el único camino es defender las aulas en la calle y desde adentro. Como sintetiza Victoria: "Tomar la escuela también es parte de hacerle frente a un gobierno para que note que acá hay una juventud organizada y una juventud que se moviliza para defender sus derechos".