La guerra y la necesidad de escapar de un mundo roto 

22 de julio de 2026
Revista Cítrica

Los comunicadores Santiago Carrillo y Nahuel Silvestro estrenan "La guerra que los parió, crónica de un roto en Ucrania", un documental sobre el conflicto en Europa del Este, pero con una perspectiva que se corre de las bombas y las balas y se enfoca en la crudeza cotiana, la sensibilidad y la supervivencia en los peores escenarios.

Hay un periodista en crisis que viaja. Por laburo, para escaparse, para ver si la vida le depara alguna sorpresa. Hay una guerra, la de Ucrania y Rusia. Y hay una búsqueda: el intento, al menos, de una última aventura. Después de infiltrarse en un grupo nazi, reventarse en fiestas y ver a niños de Chernóbil entrenarse para dar primeros auxilios, encuentra su propia soga a la redención al conectar con las historias de las personas que conoce en su camino. De todo eso surgió La guerra que los parió, crónica de un roto en Ucrania, un documental sensible y frenético sobre la supervivencia en los peores escenarios.

Santiago Carrillo, de 33 años, es el periodista en cuestión: viajó a Ucrania con muy poco dinero y su propia cámara, con la que registró los testimonios de las personas que viven bajo un cielo en guerra desde 2022. “Antes de viajar, yo estaba viviendo en España, donde tuve un año y medio en el que me hundí en el peor de los infiernos. Entonces, decidí tener una última aventura en una guerra antes de volverme a mi casa de Buenos Aires. Aunque también esperaba que un misil me caiga en la cabeza y resolviera los problemas que venía atravesando”, cuenta Carrillo, quien trabajó en medios como Perfil, C5N y la Revista THC, entre otros.

Aquel misil nunca llegó, pero Carrillo buscó otros peligros como el hombre roto que era en el momento de su viaje, en mayo de 2024. Esto le permitió retratar un perfil de la guerra poco explorado en los documentales bélicos. “Si bien queda claro de entrada mi estado emocional como narrador, la película no es sobre mi historia. La película trata de los comunes que pagan por una guerra que no eligieron y que se aferran a la vida de la manera que pueden: con bailes a oscuras, drogas, partidos de fútbol, niños aprendiendo a poner un torniquete y todos siempre tragándose las lágrimas”, dice Carrillo. “Son cosas que también pasan en las guerras y que tienen una carga hermosa de humanidad más importante que las balas”, agrega.

Al volver a Buenos Aires, Carrillo se puso a trabajar en el montaje de la película junto a Nahuel Silvestro, de 32 años, quien se encargó de la postproducción. Ellos se conocieron trabajando juntos en Perfil y, desde ese entonces, tienen una cercana amistad. “El documental fue un desafío porque el proceso fue atípico. En general, con proyectos de esta profundidad, se parte de una producción previa. Esto fue el camino contrario: primero contamos con el material y después armamos el guion. Esto nos requirió más tiempo encontrar el tono y la narrativa”, cuenta Silvestro, quien comenzó como fotógrafo hace doce años, instruido por su padre, Marcelo Silvestro. Luego, estudió diseño de imagen y sonido en la Universidad de Buenos Aires y se volcó totalmente a la industria audiovisual. En la actualidad, trabaja en una agencia de comunicación y prensa como encargado del área audiovisual.

“Evadimos los golpes bajos que suelen ser comunes en películas de guerras y le encontramos la acidez, incomodidad y algunos cuestionamientos, por lo que es un orgullo haber llegado a este resultado”, dice Silvestro. “Creo que la gente va a disfrutar el documental y va a generar preguntas”, asegura.

Silvestro explica que “es un material que se presta al debate, que es lo más rico e interesante en piezas audiovisuales y no ver un producto vacío o con una simple bajada. Se trata de algo que a uno lo haga pensar y debatir”, sostiene. “Se transmite lo que buscamos desde el principio: hay momentos para reírse y otros para reflexionar”, concluye Silvestro.

La guerra que los parió, crónica de un roto en Ucrania, no solo es la ópera prima de Carrillo y Silvestro. Además, es la película que inaugura la productora  Los Trabajadores y que ambos fundaron para seguir creando contenidos audiovisuales.


El documental de Santiago Carrillo y Nahuel Silvestro se proyectará el próximo domingo 26 de julio, a las 19 horas, en Yunta Bar, Lavalle 3491, Almagro. La entrada será libre y gratuita, aunque se recomienda que las y los espectadores sean mayores de 16 años porque el documental contiene imágenes sensibles.