Revista Cítrica

“Estábamos esposadas y no nos dejaban ayudar a nuestros hijos"


23 de noviembre de 2017

Revista Cítrica

Este jueves la lof Lafken Winkul Mapu amaneció a balazo limpio. Distintas fuerzas habían montado allí un megaoperativo para iniciar un desalojo ilegal. Mujeres, niñas y niños fueron golpeados, gaseados y trasladados como detenidos a Bariloche.

Foto: Gustavo Zaninelli
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Por María Coluan Nahuel, integrante de Lof Lafken Winkul Mapu.

"Eran las cuatro y media de la mañana y empezamos a escuchar tiros. Nos despertaron a balazo limpio. No entraron pacíficamente ni intentaron hablar. Directamente disparando y golpeando. Había niños chiquitos pero a ellos nos les importó, disparaban sin fijarse a quién. Nos pasaron varios disparos por los pies y cerca del cuerpo. Y después nos empezaron a golpear. Golpearon a las mujeres, a los menores de edad. A mí me golpearon en la cabeza y quedé tirada un rato. Golpearon a todos. Nadie se salvó.

Nos defendimos como pudimos. No tenemos armas, no tenemos nada. A los niños también les tiraron mucho gas lacrimógeno o no sé qué cosa. Uno de mis nietos estuvo como cuatro horas llorando porque le molestaba la vista. Nosotras estábamos esposadas. Betiana que es menor de edad también estuvo esposada todo el tiempo. No nos dejaban ayudar a nuestros hijos y a nuestros nietos. Gritamos, pedimos ayuda, pedimos que se acercara una defensora, que trajeran agua o algo para calmar a mi nieto.

Y ellos se nos reían en la cara y decían que ya iba a llegar la ayuda.

A mi hija que es menor de edad le pegaron, la arrastraron. Y no es la primera vez que es maltratada por este Estado que no tiene justicia para el mapuche, no tiene justicia para nosotros.

Vamos a seguir pidiendo Justicia para nuestra gente, para nuestros hijos y nietos que lloraban, que gritaban, que se preguntaban por qué nos trataban así, por qué no nos dejaban hablar. Y además de todo el maltrato nos sacaron nuestras cosas. La Policía Federal también secuestró cosas que para nosotros son sagradas.

Eran como 300, llegaron con camiones, colectivos, combis, camionetas. Todo eso para arrestar y desalojar a nosotras, mujeres con niños. Todo eso mandó el juez Villanueva, como si fuéramos traficantes. No somos traficantes ni le robamos nada a nadie.

A nuestra gente le robaron los territorios hace muchísimos años, y lo que estamos haciendo es recuperar nuestra mapu (tierra), y trabajarla. Lo hacemos con un motivo, con una necesidad. Nosotros le pedimos permiso a nuestras fuerzas para estar en un lugar, para ser aceptados. No le tenemos que pedir permiso al winka. Hay gente que no va a entender eso nunca pero nosotros actuamos como mapuche, luchamos como mapuche.

Y si creen que nos van a vencer, están equivocados. Nosotros vamos a volver a nuestro territorio una y otra vez. Vamos a recuperar a nuestra mapu, vamos a trabajar como mapuche, vamos a vivir como mapuche. Como era antes, antes de que llegara este Estado que nos asesinó.

Queremos agradecer también a toda la gente que no es mapuche y que nos estuvo acompañando, que nos dio una mano. Le agradecemos de corazón a todos los que se arrimaron y se preocupan por nosotros. Y un saludo a todo el pueblo mapuche. Mucha fuerza. Vamos a seguir luchando como familia por el territorio. Tenemos memoria y tenemos fuerza. Que no piensen que nos ganaron. No nos vencieron antes, y ahora tampoco".

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