Revista Cítrica

"¿Te gusta la tierra? Tomá, come tierra"


28 de noviembre de 2017

Revista Cítrica

Alejandro Lautaro González y Fausto Jones Huala hoy están presos por intentar salvar la vida de Rafael Nahuel. Ellos —y su abogada Sonia Ivanoff— relatan las torturas que sufrieron. La llamada que el juez desoyó y que podría haber evitado la cacería.

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Es un plan sistemático. Duele escribir esas palabras pero estamos ante una muerte como la de Santiago Maldonado y la misma estrategia desde el Estado y sus pulpos de comunicación de inventar terroristas y demonizar al pueblo mapuche para justificar sus asesinatos. Rafael Nahuel murió asesinado por las fuerzas de seguridad pero pretenden instalar que murió en un enfrentamiento. Por eso Fausto Jones Huala y Alejandro Lautaro González, quienes improvisaron una camilla con palos y fajas y bajaron a Rafael hasta la ruta para que pudiera recibir atención médica, hoy se encuentran detenidos e imputados. "Lo que quieren es enrostrarles el delito de que ellos forzaron un enfrentamiento con las fuerzas federales", explica la abogada Sonia Ivanoff. Por eso la imputación no se limita a la usurpación del parque nacional: la carátula es NN sobre muerte por causa dudosa. Así como quisieron culpar a la comunidad mapuche por la muerte de Santiago Maldonado, quieren culpar a la comunidad mapuche del asesinato de Rafael Nahuel.

Es un plan ideado y ejecutado. Rafael no tenía por qué morir. El jueves 23 de noviembre, el presidente de la APDH Pablo Pimentel se comunicó teléfonicamente con el juez Gustavo Villanueva: "Le pedí que libere a los niños y madres que estaban presas y le dije que nos poníamos a disposición para integrar una mesa de diálogo urgente y evitar cualquier tipo de enfrentamiento y que no pase lo que pasó el 1° de agosto en Cushamen. Él me dijo que sí y me invitó a pasar a visitarlo cuando fuera a Bariloche". Pero no hubo mesa de diálogo y la cacería mapuche no solo no se detuvo; también pasó a la categoría de fusilamiento: "Los tiros fueron todos por la espalda. Se encontraron cara a cara con los miembros de la Prefectura, entonces decidieron volver a subir y entonces por la espalda les dispararon. Eso es un fusilamiento", agrega Pimentel. La muerte de Rafael fue parte del plan sistemático de persecución al pueblo mapuche, que consiste en desactivar la lucha por la recuperación del territorio que llevan adelante las diferentes comunidades. 

Así como hasta que las evidencias sobre la responsabilidad de la Gendarmería no fueron indisimulables, lxs mapuche eran los culpables de la muerte de Santiago, ahora con el impulso que les dio una autopsia que descarta el fallecimiento de Santiago a causa de golpes o balazos provocados por las fuerzas de seguridad- pero que no implica que Santiago no haya muerto a causa de la represión- es el momento justo para ejecutar el mismo juego y el mismo plan: instalar la idea de que el pueblo mapuche es el enemigo interno, como el terrorista "que no respeta la ley y deberá pagar las consecuencias". 

"Quieren hablar en el expediente de una muerte dudosa en el medio de un enfrentamiento. En realidad hay una fuerte incidencia del Ministerio de Seguridad, que no reconoce los excesos de la violencia estatal"

"Luego de que a Rafael le ingresa el tiro por el lado izquierdo y se incrusta en una costilla del lado derecho, les piden a los compañeros que lo lleven debajo de la montaña. Y Fausto y Alejandro improvisaron una camilla con palos y fajas hasta donde estaba el primer lugar de ocupación territorial. En el camino estaba llenos de fuerzas federales, fueron apuntados y debieron arrodillarse", relata Ivanoff.

"Nosotros vimos morir a Rafael en nuestras propias manos", declaró el lunes por la noche Alejandro Lautaro González al ser imputado. "Yo me entregué para llevar el cuerpo de Rafael, para que no pasé lo mismo que con Santiago Maldonado, por lo corruptos que son. Nosotros les avisamos a los efectivos de Prefectura que había un herido y ellos se retiraron en el momento. Yo me entregué debido a que Rafael necesitaba atención médica, pero no se pudo dar. Vi cuando Rafael recibió el disparo y cayó al piso. Nos estábamos disponiendo a bajar del monte pero nos encontramos con los funcionarios de Prefectura y no nos dieron tiempo a nada. Nos dieron la voz de alto y empezó la balacera. Nos venían cazando desde hace dos días como si fuésemos chanchos“.

Fausto y Lautaro se entregaron espontáneamente porque llevaban a Rafael herido y prácticamente fallecido. "Se entregan, y ni siquiera ese gesto espontáneo de entregarse en lo que sería la usurpación es un elemento a tener en cuenta para la excarcelación", se asombra la abogada Ivanoff ante tanta persecución. "Para nosotros es claro que la muerte de Rafael fue por el accionar represivo del operativo ordenado de allanamiento y desalojo de este espacio territorial que reivindica la comunidad. Parques Nacionales, como querellante, había solicitado la orden judicial. En este marco de usurpación es que se produce el operativo represivo y la muerte de Rafael". 

 Como cualquier persona de campo, tenían cuchillos encima. Un elemento fundamental para cortar leña, por ejemplo. Pero en la causa se habla de armas blancas.

El marco también es el plan sistemático de persecución, estigmatización y torturas al que está sometido el pueblo mapuche: "En las detenciones de las mujeres y los niños se produjeron distintas torturas, Alejandro y Fausto estuvieron 5 horas cerca del cuerpo de Rafael ya fallecido", explica Ivanoff. Y la imputación que busca responzabilizarlos de la muerte de Rafael dice lo siguiente: "Dejaron a la vera de la ruta, en una camilla el cuerpo sin vida de Rafael Domingo Nahuel Salvo".  

"Quieren hablar en el expediente de una muerte dudosa en el medio de un enfrentamiento. En realidad hay una fuerte incidencia del Ministerio de Seguridad, que no reconoce los excesos de la violencia estatal", explica la abogada. En ese marco es que buscan plantarles armas a los detenidos: "En realidad lo único que tenían encima ellos, que se entregaron espontáneamente, eran cuchillos  y piedras. Como cualquier persona de campo, tenían cuchillos encima. Un elemento fundamental para cortar leña, por ejemplo. Pero en la causa se habla de armas blancas. Estas son las únicas armas que les encontraron a Fausto y Lautaro. Y se hicieron análisis para ver si tenían vestigios de pólvoras, y no lo tenían".

En cambio los efectivos de Prefectura sí agredían. "Fausto recolectó un casquillo de 9 mm cuando venía bajando a Rafael. Y a la Machi, que no quería arrodillarse, la golpeaban en las piernas constantemente, e incluso la hicieron comer tierra. Un efectivo del grupo Albatros le dijo 'tanto te gusta la tierra, tomá cometé la tierra', y le apoyó tierra en su boca con el guante a modo de ahogamiento".

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