Revista Cítrica

"Para los indígenas nunca terminó la dictadura"


27 de abril de 2017

Revista Cítrica

En Ingeniero Juárez, Formosa, continúa la persecución a los pueblos originarios. Gabriela Torres, de la comunidad wichi, tras pasar tres días en la cárcel, asegura que seguirán luchando por sus derechos y por las tierras que les quitaron.

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El domingo 23, Gabriela Torres fue a visitar a la cárcel a su compañero Agustín Santillán, privado de la libertad desde hace ya dos semanas. Pero Agustín no estaba y la policía sí. Y quedó presa ella. Fueron tres días, en los que la tuvieron incomunicada y nunca le dijeron de qué la acusaban. Recién el martes cuando la excarcelaron lo supo: robo con armas y robo en banda. Exactamente por las mismas causas que tienen detenido a Agustín. Ella ya lo había dicho antes y ahora se comprobó: quieren amedentrarla. La asustaron pero no se va a callar: “Me quisieron asustar para que no diga, para que no cuente. Nos van a tener que escuchar, vamos a luchar por los derechos y por la tierra que nos quitaron”.

¿Cómo fueron esas horas que pasaste detenida?

Me sentí secuestrada, me negaron la posibilidad de hacer una llamada. Yo no sabía si mis familiares sabían donde estaba yo , sólo sabía que mi hijo se iba a preocupar.

Finalmente, tras recuperar tu libertad, pudiste visitar a Agustín, que sigue detenido. ¿Cómo lo viste? 

Agustín esta peor. El juez le negó la excarcelación y le dijo que va a estar como mínimo un mes preso porque tiene siete causas. Por robos y por amenazas. Por supuesto que es todo mentira. No hay denuncias, no hay testigos, no hay nada de eso. No se entiende por qué el juez no lo excarcela. Lo que pasa es que Agustín en su celular tenía fotos y videos de cómo la policía les disparaba a los chicos; ahora el teléfono desapareció. Es una persecución política, siempre es así. Nos quieren callar para que no digamos nada. 

¿Qué es lo se quiere callar al meterlos presos?

Las inundaciones, la venta de drogas y todo el atropello de la policía a los indígenas, es una zona liberada. Además el intendente Rafael Naciff es empresario y tiene muchas tierras, la comunidad esta toda alambrada y nosotros estamos en el medio, no podemos salir ni a buscar leña ni a cazar ni nada. Las tierras usurpadas por el intendente nos pertenecen: hasta nuestro cementerio está allí. Por eso nos persigue, nos meten presos por difundir la verdad, por reclamar nuestra tierra.

¿Cómo viven los indígenas en Ingeniero Juárez?

Estamos encimados, hay casas en las que viven entre 15 y 20 familias.En mi casa somos siete familias que tenemos que vivir en el mismo lugar porque no hay más terreno. Vinieron y alambraron. Tiraron todas las casas que teníamos allí. Ya no hay más tierra, este gobierno quiere matarnos a todos para quedarse con nuestras tierras. Estamos en la miseria, no podemos trabajar la tierra, ni criar animales, ni cosechar ni nada. 

Nuestros ancianos dicen que para los indígenas nunca terminó la dictadura: si reclamas te denuncian y te persiguen. Antes era distinto porque vivíamos en el monte, ahora vivimos en un pueblo, al lado de un cementerio criollo y de un matadero. Día y noche sentimos el olor. No se puede descansar ni comer. Y somos rechazados y discriminados, no nos quieren cerca de sus casas, nos quieren correr al monte pero nosotros ya no tenemos adonde correr: está todo alambrado y si entras te tiran balazos. Hay muchos casos de hermanos que murieron de esa forma y se ocultan. Nosotros encontramos los cuerpos, y los enterramos y no hay justicia.

En los medios de comunicación de Formosa dicen que hay manifestaciones de criollos contra Agustín…

Los que hicieron esos cortes eran políticos, no había ningún pobre, todos gente con plata, todas camionetas. Los políticos mandaron a su gente para pedir que metan preso a Agustín, hay 22 hermanos con orden de detención y ya detuvieron a tres hermanas más. Los de los diarios, los políticos, son los que venden droga, alcohol y todo eso a menores de edad: son los traficantes que no quieren ir presos y buscan crear en Agustín a un culpable. 

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