Revista Cítrica

“No nos van a amedrentar, vamos a seguir en las calles”


21 de diciembre de 2017

Revista Cítrica

Roberto, Nicolás y Guido son algunas de las decenas de víctimas de la cacería efectuada por las fuerzas de seguridad el lunes 18 en la Ciudad. Roberto perdió un ojo en la jornada represiva. Pese a todo, dicen que de ningún modo abandonarán las calles.

Crédito Foto: Viojf
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Los tres se abrazan y se prometen algo: se verán pronto, en la calle, luchando para defender los derechos de los trabajadores y trabajadoras. Tienen distintas edades, militan en diferentes partidos pero comparten –en el trazo grueso– los mismos preceptos. Por eso se encontraron el lunes 18 en la Plaza Congreso, en la masiva marcha para repudiar la reforma jubilatoria que impulsó el Gobierno de Mauricio Macri y que terminó en una cacería por todo Buenos Aires. Y por eso se encuentran ahora, en la casona del Servicio de Paz y Justicia (Serpaj), donde dirigentes de partidos y organizaciones sociales denunciaron el aparato represivo que activó, ya hace tiempo, el Ministerio de Seguridad de Patricia Bullrich.

Roberto “Barba” Álvarez dice que fue al Congreso porque es jubilado, pero sobre todo porque es consciente de que estas medidas van en una sóla dirección: quitarle derechos al pueblo por cumplir con recetas que en Argentina fallaron una y otra vez. Dice que vivió la dictadura, y que ésto le recuerda un poco a eso. El lunes perdió su ojo izquierdo por un piedrazo arrojado por la Policía, que cuando se vio desbordada por los manifestantes tiró con balas y con todo lo que tenía a su alcance. “Tengo que hacerme curaciones, pero estoy bien anímicamente. Lo tomo como parte de una lucha. Aunque eso no quite que quizás más adelante me bajonee por lo que pasó”, aclara. El Barba remarca que los efectivos “estaban muy feroces”. “Me hizo recordar a la época de la dictadura. Nos llama la atención con la alevosía con que se ensañan contra el pueblo trabajador que fue a reclamar por un pago mejor y para que no salgan esas leyes que votaron algunos diputados que se decían populares. Soy un jubilado más, fui a reclamar por mis derechos y los de tantos jubilados que no tienen voz. De esta manera no nos van a callar. Ahora tenemos  más fortaleza para seguir la lucha”, asegura.

A su lado, Nicolás Salas, del Frente de Organizaciones en Lucha y La Brecha, cuenta que zafó por un centímetro. Esa fue la fracción por la que su ojo sigue estando, aunque se vea poco por las lesiones sufridas a su alrededor. “Fuimos a repudiar el intento de aprobación de la ley que afecta a los jubilados y a los sectores populares. Fuimos a plantar bandera, como tantas otras veces. Ante una demostración de lucha de las  fuerzas populares (sindicatos, organizaciones sociales y políticas), las fuerzas de seguridad respondieron con represión. Una cacería donde básicamente nos apuntaban a la cara. Hay compañeros que perdieron un ojo y otros –como yo- tuvimos la suerte de que la bala pegue más abajo. Pero somos decenas de personas las que sufrimos impactos en la cara. Hubo una decisión política ante una demanda que después se vio reflejada con los cacerolazos de la noche del lunes 18”, explica Nicolás. Y agrega: “No nos van a amedrentar, vamos a seguir saliendo a la calle a defender estas cuestiones básicas para la sociedad, como el derecho de los jubilados y jubiladas. Ellos van por mucho más. En la calle nos verán a todos los compañeros de las organizaciones -del palo que vengamos- defendiendo nuestros derechos”.

Guido Vidal también milita en el PO pero tiene treinta años menos que el Barba. La diferencia generacional, sin embargo, no impide que abrevan en el mismo espacio y en las mismas ideas. “La represión que desplegó la policía fue parte de una decisión política de salir a la cacería contra aquellos que nos manifestamos contra esta reforma antipopular y anti obrera. Acá se evidencia la violencia que hoy en día estamos sufriendo: lesiones severas, fracturas, pérdidas de un ojo. Así marcan un precedente para futuras reformas, que seguramente las van a hacer, como la reforma laboral, sobre la base de reprimir a los trabajadores que nos movilicemos contra esas medidas perjudiciales. Nos quieren amedrentar, pero la gente no tiene que tener miedo, hay que salir a la calle para enfrentar este tipo de maniobras represivas y estas reformas que afectan al conjunto de trabajadores”, augura Guido, que deja una reflexión final, un anuncio de lo que vendrá: “Vamos a seguir defendiendo los intereses y derecho de los trabajadores. Y lo vamos a hacer en la calle”.

 

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