Revista Cítrica

Ni una menos también se dibuja


28 de mayo de 2015

Revista Cítrica

Dibujantes se expresarán en la Plaza de los dos Congresos en contra de la violencia de género el próximo 3 de junio

Mientras la consigna "#NiUnaMenos" se viraliza convocando a la movilización
del próximo 3 de junio en Plaza de los dos Congresos y en distintas
ciudades del paí­s, dibujantes como Maitena, Julieta Arroquy, Rep y Liniers
reflexionan acerca de toda forma de violencia de género, en tanto siguen
invitando a través de sus poderosas ilustraciones diseminadas en las redes
sociales a ser parte de ese grito colectivo contra el femicidio.


La imagen de Enriqueta, la niña protagonista de muchas de las tiras de
Liniers, con el brazo y el puño hacia arriba, y su otra mano sosteniendo un
peluche, fue el grito visual más potente de una convocatoria cargada de
imágenes - ilustraciones pero también fotografí­as de anónimos y
reconocidos-, impulsada por un grupo de periodistas y que ahora cuenta con
la adhesión de representantes del Gobierno, la polí­tica, la cultura y los
medios.


"Tengo tres hijas que se están acercando a la edad de Enriqueta y eso es lo
primero que pienso cuando escucho noticias sobre la violencia contra las
mujeres. Para un padre, pero también para un hombre, esa es la peor
pesadilla", dice Liniers en diálogo con Télam, responsable de una de las
imágenes más difundidas en las redes y en los medios de comunicación.
Se refiere a la muerte de mujeres en manos de varones, que según
estadí­sticas de La Casa del Encuentro, se traducen en un femicidio cada 31
horas en Argentina. "Es bueno visibilizarlo, sobre todo para aquellas
personas que están en situación de riesgo y no lo saben, para que puedan
recibir ayuda". Hay que recordarlo: la línea 144 recibe denuncias las 24
horas, los 365 dí­as del año.


Otra gran dibujante, Maitena, cuya ilustración se esperó latente en la red,
también se sumó a la marcha, "con alegrí­a de que por fin se haya
convertido en masiva una concentración que tiene que ver con la vida de las
mujeres y con el espanto por lo que causa esta movilización: la sucesión de
mujeres muertas, la mayorí­a a manos de hombres a los que conocí­an, con
los que habí­an vivido, a los que seguramente amaron".


Su dibujo de una mujer con los pechos tapados por cruces y un "basta"
cansado y enojado, condenan "basta de femicidios, de ví­ctimas". "Las
mujeres ya no somos las mismas, ya no queremos encajar en los estereotipos
de género que se imponen y eso, muchas veces, se paga con violencia",
reflexiona Maitena sobre la existencia de esa "violencia machista"
perceptible con tan sólo caminar por la calle.


En esto, Rep, creador de varios dibujos con el mensaje "NiUnaMenos", no
duda: "Ante esta situación soy mujer, soy ví­ctima, soy ellas, soy la
sociedad doliente". Y Liniers suma a esta idea del poder colectivo para
combatir la violencia de género: "uno no necesita ser mujer para
angustiarse, es una cuestión humana, tampoco necesitamos ser franceses para
angustiarnos con Charlie Hebdo".


De la mano de su personaje Ofelia, Julieta Arroquy hace tiempo aborda estas
problemáticas y desde su lugar apuesta por mantenerlas "en el candelero de
modo que esté presente, que duela, que nos haga preguntarnos cómo podemos
revertir esta situación tan angustiante". Es que para ella, "como mujer y
como artista es imposible no sentirse tocado por el tema y no querer ayudar
y aportar algo".


"Ofelia dice basta de maltratarnos, matarnos, quemarnos, violarnos,
prostituirnos. Es importante que todo aquel que tiene un espacio para
expresarse lo haga, cuantas más voluntades se sumen más ruido", sostiene
Arroquy, mientras Liniers repara en que "la percepción sobre las mujeres
desde los medios no ayuda; en la televisión son muy claros los roles
asignados: a ellas les cortan la pollerita".


"Toda esa presión para estar siempre flacas, hermosas y depiladas como si
el único destino fuera agradarle a los hombres también es violento y nos
altera la vida, -advierte Maitena sobre estas agresiones naturalizadas, a
veces imperceptibles-, pero claro que lo peor es que nos hagan creer que si
un tipo te cela es porque te ama, que si te vestí­s de una manera o de otra
sos más o menos puta".


Para Liniers, éstas violencias, que en el último tiempo se hicieron oí­r
con los femicidios de Wanda, Ángeles, Melina, Lola y Chiara, entre muchas
otras, que incluso no tuvieron nombres para los medios de comunicación,
"desgraciadamente, es el modo en el que los hombres marcaron su territorio,
todaví­a hay gente que sigue viviendo con esa sensación de dueño, porque
uno nunca tratarí­a a alguien así­ sino siente que es de su propiedad".


Arroquy condensa: "Hay un entramado cultural y social muy fuerte que ha
permitido estas muertes, desarmarlo no es una tarea fácil pero si estamos
atentos, si las leyes cambian, si la educación hace foco en contrarrestar
el machismo acérrimo con el que convivimos, y la dirigencia polí­tica pone
el tema en la agenda, algo deberá cambiar o al menos albergo esa
esperanza".


Maitena espera que la concentración del miércoles a las 17 en la Plaza de
los dos Congresos para decir "NiUnaMenos" a los femicidios y violencias
machistas sirva para "que mucha más gente tome conciencia de que no hay una
única manera de ser mujer o de ser hombre, que los prí­ncipes azules no
existen y sí­ existen muchos machos que se aprovechan de esos ideales".
Mientras Rep se recuerda "no olvidar de dibujar este tema, siempre" y que
"la gente mantenga el grito en sus oí­dos", Arroquy resume una idea común:
"Serí­a muy inocente pensar que tras la marcha se van a terminar los
femicidios", pero "el grito de ’NiUnaMenos’ es una sentencia, es un grito
desesperado para que no haya una muerta más".

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