Revista Cítrica

Matar para mantener el orden


15 de mayo de 2017

Revista Cítrica

La presidenta de Otrans, Claudia Vásquez Haro, fue brutalmente agredida este fin de semana. Por qué la organización que trabaja por los Derechos Humanos de mujeres trans y travestis en Argentina molesta a un Servicio Penitenciario que responde con amenazas, vejaciones y muerte.

Claudia Vásquez Haro. Foto: Nicolás Cardello
Click en la foto para ampliar

A Claudia Vásquez Haro la quisieron matar. Eso le dijo el agresor. Así lo contó en el video que subió a Youtube. La quisieron matar como ya asesinaron a Pamela Macedo Panduro y Angie Velázquez, sus compañeras de militancia en Otrans Argentina, organización que da batalla contra un Estado que avanza en la  violación a los derechos de las mujeres trans y travestis.

“Tratamos de aprender de las organismos de derechos humanos como Abuelas y Madres llevando nuestras denuncias a organismos internacionales. En este momento estamos siguiendo ese camino, al menos para ser escuchadas y para que el Estado argentino deje de avanzar en la violación a nuestros derechos. Vemos con preocupación este último año y medio, con un nuevo gobierno de corte de derecha, que ha implementado políticas neoliberales que terminan incidiendo de manera arrolladora en los cuerpos de las mujeres trans y travestis”, le contó Claudia a Cítrica unos días antes de ser atacada.

Ahora, tal vez, si el intento por matarla tiene difusión, el secretario de Derechos Humanos -Claudio Avruj- o la presidenta del Concejo Nacional de Las Mujeres, Fabiana Tuñez, le presten atención al tema. Hasta ahora no hubo respuestas del actual gobierno. Solo muerte: las de Pamela y Angie. Solo persecución: las dos estaban presas por tenencia de estupefacientes. Solo torturas y vejaciones: Angie tenía fiebre y no la dejaban comer, Pamela estuvo presa durante un mes en una comisaría de Ensenada, sitio donde no contaba con los elementos mínimos para sobrevivir. “Nuestra preocupación es que el Estado las encierra, pero el Estado también debería velar por la seguridad de ellas”, explica Vásquez Haro, titular de Otrans.

Por las muertes de Pamela y Angie, Otrans denunció a los jueces y fiscales que permitieron las vejaciones. Al juez Juan Pablo Masi, a los fiscales Álvaro Garganta y Marcelo Sellier, y al fiscal adjunto Granados, por “Homicidio agravado en Concurso con torturas por acción y omisión y en concurso con asociación ilícita”.

Otrans entregó al comité contra la tortura, de Naciones Unidas, un informe sobre “la persecución, armado de causas, torturas a las compañeras desde que se las detiene, las vejaciones, y las muertes en situación y la falta de políticas públicas que existen en las cárceles argentinas". "Las personas trans y travestis comparten celda con otros internos que amenazan a las compañeras, incluso con el aval del Servicio Penitenciario, para que cumplan con ciertos favores sexuales porque de lo contrario serán enviadas al penal de Sierra Chica”, agrega.

En marzo de este año, tras las muertes de Pamela y Angie, Otrans consiguió que por primera vez exista un pabellón para mujeres trans y travestis. Sin embargo el servicio penitenciario ha apelado para no cumplir con la implementación del fallo que así lo disponía. “Nosotras le reportamos a Naciones Unidas que acá están matando a las compañeras. El Estado va allá y dice que esto es un paraíso”, denuncia Claudia y la quieren matar. La quiso matar un hombre con un arma blanca, un palo de amasar y botellas de vidrio.

Otrans trabaja por la defensa, promoción y el fortalecimiento de los Derechos Humanos de las mujeres trans y travestis, y trans migrantes. Nada contra lo que un Estado pudiese estar en contra pero por sus respuestas, hasta ahora, así lo parece.

Compartir esta nota en