Revista Cítrica

Masa Crítica: La rebelión de las bicis (II)


12 de febrero de 2015

Revista Cítrica

Se trata de una reunión de ciclistas que se lleva a cabo el primer domingo de cada mes frente al Obelisco y recorren parte de la Capital. No se avisa oficialmente, ni tiene líderes u organizadores. Personas de todas las edades se enteran por el "boca a boca". Esta es la segunda entrega de una crónica en dos ruedas.

Gente de todas las edades, chiquitos muy chiquitos, jóvenes y adultos mayores se suman a la fiesta mensual. Una gran expresión de la comunión en medio de la diversidad.

"Celebramos la desfachatez de la libertad de andar en bicicleta. Y eso no sune a todos", dice Pedro, de 62 años. "Como podés ver, hay gente de todos los estratos sociales que viene a festejar una suerte de impunidad de ser libres. Libres del petróleo, de la nafta y de la contaminación. Y rendimos culto a lo más maravilloso que tenemos: nuestro cuerpo, nuestra casita".

16:30 hs. Plaza Tomada.

"El único cambio posible es con educación y conciencia". Centenares de bicicletas con sus jinetes disfrazados, y transeúntes preguntándolo todo y asombrándose más. Los turistas filman y registran a una masa compuesta por cientos de individualidades bien definidas. Carros con parlantes y banderas que hacen sonar a Los Beatles y música trance. Una rave sobre dos ruedas y sin motores.

¿Cómo se decide la salida? "Una vez no nos poníamos de acuerdo. Escribimos destinos en diferentes papelitos. Dimos vuelta una bici, los pusimos en los rayos y la rueda ofició de tómbola. Así elegimos", dice Juan Manuel, uno de los participantes. Pero esta vez no fue así. apenas con una par de gritos de ¡vamos Masa!, la caravana partió sin rumbo fijo.

Juan Manuel cuenta que al principio eran unos cincuenta ciclistas, "en los pasados seis meses mantuvimos un promedio mayor a los 350 y en las últimas salidas pasamos los 500".

La columna toma forma por avenida Corrientes hacia el Bajo. Ocupa todos los carriles, y alcanza unas ocho cuadras de longitud. Casi 800 ciclistas baten todos los récords previos de convocatoria en Buenos Aires. Otros ciclistas se van sumando al recorrido de la marabunta de ruedas organizada. En Alem y Córdoba, todos los que pueden levantan las bicicletas sobre sus cabezas en reivindicación de este medio de transporte.

¿Cómo se llevan con el tránsito vehicular?

-Ya lo vas a ver. En las esquinas armamos lo que llamamos "tapones". Se trata de un grupo espontáneo que va cuidando la caravana y ayuda a detener el ingreso de autos desde los costados. Ahí desplegamos carteles improvisados de "Gracias por esperar". Lo fundamental es concientizar al resto del tránsito de la existencia de los ciclistas como miembros del mismo. Algunos lo comprenden. A otros les cuesta aceptar los cambios estructurales.

"Sensación de libertad, de mucha energía. Todos locos muy lindos, linda gente. Una familia impresionante", dice Juan Pablo, de 30 años. "Es anárquico en el sentido que tiene la consigna de que la Masa crítica es No Oficial, que no está organizado, y se trata de una coincidencia".

"Es exponencial, cada uno que viene queda enamorado de la movida y quiere traer más gente. Por otra parte es muy difícil andar tranquilo en Buenos Aires, tenés que estar con 6 ojos y super atento para que no te atropellen", continuó Juan Pablo y afirmó que "creo que va a seguir creciendo el respeto y la cantidad de gente que se anime a andar libre, como en otras ciudades donde ya alcanzaron las 10 mil personas".

De los domingos que llevan en estos años de Masa Crítica no llovió poco, y apenas en unos pocos de ellos estuvo nublado. "En un país donde el morbo, la violencia y la sangre vende y ocupa horas en televisión, esta Masa crítica impresionante, que no tiene nada de morbo para vender, nada de sangre ni conflicto que mostrar es cubierta mínimamente por los medios", dice Alicia, de 42 años, oriunda de Montserrat.

Sín lideres, sin agrupaciones, sin organizadores, los ciclistas recorren Puerto Madero, luego el centro, más tarde Montserrat, y terminan en Palermo. Aunque muchos de los consultados coinciden en que "no interesa el recorrido, lo importante es andar. Y no tenemos objetivos, sino que nuestro objetivo es lo que estamos haciendo ahora". Juan Manuel agregó que "en este país cortoplazista que tenemos, lo nuestro es algo que apunta al largo plazo. Tan largo es, que no queremos que se acabe. Andamos por la alegría de andar".

(continuará)

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