Revista Cítrica

"Las cooperativas deberían integrarse más"


12 de abril de 2017

Revista Cítrica

El presidente del INAES, Marcelo Collomb, realiza un balance de su gestión al frente del organismo. Habla del prejuicio de una parte de la sociedad hacia el sector y de cómo impacta la suba de tarifas.

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Marcelo Collomb es el presidente de un organismo –el INAES– que cruza el país de lado a lado. Lo cruza en lo geográfico, en lo económico y también en lo ideológico: de un lado están las cooperativas que se organizan para salvar sus puestos de trabajo, o para dignificarlos, como es el caso de los recicladores de plástico y cartón; y del otro están las cooperativas de servicios del interior, o las cooperativas agroganaderas, que ya tienen décadas de historia y una mirada distinta –del país, de la economía solidaria, o del cooperativismo– a la de sus pares emergentes. En ese abanico de diversidad, en ese coro heterogéneo de necesidades y exigencias,  Collomb trata de hacer pie: ya lleva un año y cinco meses, desde que asumió Mauricio Macri en la presidencia.

Collomb dice que no es fácil, pero enseguida aclara que está contento con lo que viene haciendo. Bajo su paraguas –el del INAES– se encuentran 13 mil cooperativas “tradicionales”, 21 mil vinculadas a programas sociales, y 4.700 mutuales. Un número demasiado grande, que representa –según especialistas– el 10% del PBI de la Argentina.

—¿Cómo analiza su primer año de gestión?

—Como muy positivo. Obviamente que sentimos que queda mucho por hacer, porque siempre tratamos de colocar la vara alta. Pero pudimos trabajar intensamente sobre los cuatro ejes que nos habíamos propuesto: ordenar y reorganizar administrativamente el instituto; hacer hincapié en el control público, porque nos parece importante preservar la figura jurídica cooperativa y mutual. También pusimos el foco en la promoción y desarrollo, porque si nosotros hacemos eso con la actividad, y damos a conocer lo bueno del sistema cooperativo y mutual, eso bueno va a ir desplazando a lo otro. Trabajamos mucho con la asistencia financiera directa a cooperativas y mutuales. Dimos préstamos y subsidios que nos permitió duplicar lo otorgado en 2015 en asistencia a entidades de primer grado. Pudimos atender todas las demandas de capacitación que tuvimos, y ahora queremos empezar a trabajar en una capacitación de ida y vuelta: no solamente de nosotros hacia las entidades del sector, sino que las entidades brinden experiencias de gestión a nuestro personal.  

—¿Qué continuó y qué no de la gestión anterior?

—En todo proceso de cambio, y en todo cambio de gobierno, siempre se debe tomar lo bueno y modificar todo lo que uno entiende que deba ser modificado. No me referiría a una cuestión puntual. Nosotros siempre intentamos estar un paso delante de lo que fueron las gestiones anteriores. Ver qué se puede mejorar, qué hay que modificar, o dónde se puede abrir un nuevo camino.

—Hay un sector de la sociedad que mantiene un prejuicio negativo hacia el sector cooperativo. ¿Usted lo observa?

—Yo observo que las desviaciones que puede haber habido en el sistema cooperativo han incidido negativamente en la imagen de las cooperativas y mutuales en la sociedad. Por eso creo que tenemos que trabajar en dos frentes. Por un lado no generalizar, sino combatir la desviación como tal. Obviamente es un número ínfimo en relación a la importancia que tiene el cooperativismo y mutualismo en el desarrollo de la economía social en nuestro país. Entendimos que para preservar esa figura teníamos que firmar convenios con la UIF, el Banco Central, el Ministerio de trabajo, el de Agroindustria, para potenciar el trabajo que nosotros podemos realizar. El otro frente es mostrar lo bueno del desarrollo del sector cooperativo y mutual. Si hacemos eso desde el Estado, pero también desde el mismo sector de la economía social, vamos a revertirlo. Es muy importante el desarrollo del sector, sobre todo en el interior del país. El ejemplo es que fueron las mismas mutuales las que dieron los préstamos a cada productor agropecuario de Santa Fe y Córdoba afectado por las inundaciones. Es el mismo sector, si uno lo va estimulando, el que se promociona sólo.

"Yo observo que las desviaciones han incidido negativamente en la imagen de las cooperativas y mutuales en la sociedad"

—Hay varias cooperativas a las que se le están pidiendo requisitos o nuevos pedidos difíciles de cumplir. ¿Cómo se maneja eso desde el INAES?

—Nosotros estamos en un proceso para regularizar a las entidades. Para estamos dando toda la asistencia técnica que ellas necesitan para trabajar en esa normalización. Estamos para favorecer, no para entorpecer el desarrollo de las entidades. Cuando vos ves del otro lado una propuesta positiva, honesta, de gente que quiere trabajar, ahí estamos nosotros para ayudarlo. Es un sector muy importante. Nosotros tenemos que estar presentes, pero no sólo el INAES, sino la entidad representativa del sector. Hay que ir acompañando y dándole la posibilidad de que vayan teniendo ese salto en el ordenamiento interno, en las decisiones instituciones y en las decisiones empresariales con una lógica propia de lo que es el sistema cooperativo y mutual.

—¿Hubo nuevas cooperativas durante su primer año de gestión?

—Se constituyeron, pero en un número menor al de otros años. No hubo constitución de cooperativas de crédito, sí de cooperativas de trabajo o vinculadas a los servicios públicos.

—¿Qué análisis hace del rol de la economía solidaria dentro del mercado interno en un contexto de inflación alta?

—Las cooperativas y mutuales, bajo cualquier contexto económico, tienen un licenciamiento. Porque son una forma distinta de organizarse, de resolver los problemas sociales y económicos de un grupo de personas. Creo que las cooperativas y mutuales deberían integrarse más. ¿Para qué? Para que haya un mayor desarrollo y de esa forma poder penetrar mejor en el mercado interno de nuestro país.

—El tarifazo fue un golpe, en algunos casos letal, para la economía de muchas cooperativas. ¿Cómo se maneja el instituto ante esta situación?

—Lo que tenemos que tener en cuenta acá, es que estamos frente a un mundo cooperativo muy amplio. Hay cooperativas de servicios públicos que durante 12 años no pudieron aumentar sus tarifas, mientras que sus costos sí, lo que les generaba un problema de funcionamiento real. Estas cooperativas necesitaban una adecuación de sus tarifas para poder seguir adelante.

—¿Cómo se logra ese equilibrio? Porque así como hay cooperativas de electricidad y de servicios públicos, también hay cooperativas que se ven perjudicadas.

—Por eso digo que hay que verlo con la amplitud de que, por un lado, tenés cooperativas con un gran desarrollo y por el otro, cooperativas con menos desarrollo, que pueden estar más o menos afectadas por las decisiones tomadas por éste o por cualquier otro gobierno. En este caso, lo que tratamos de hacer es ir acompañando las decisiones que se van adoptando a nivel del Poder Ejecutivo Nacional, conjuntamente con las necesidades que van teniendo las entidades e ir resolviendo los problemas que se van planteando de manera concreta con un acompañamiento basado en el diálogo y en el consenso.

"El mundo cooperativo es muy amplio. Hay cooperativas de servicios públicos que durante 12 años no pudieron aumentar sus tarifas, y hay otras que se vieron afectadas por la suba de tarifas"

—¿Es posible que el cooperativismo esté, en un corto plazo, dentro de la educación argentina?

—Sí. Ya hemos empezado a trabajar esto con el Ministerio de Educación. Tuvimos la posibilidad de reunirnos con el ministro de Educación y se está planteando muy seriamente la incorporación en la currícula de contador y de abogado, la enseñanza del cooperativismo y del mutualismo, y también la posibilidad de llevarlo al Consejo Federal de Ministros para ver de qué manera podemos insertar la enseñanza del cooperativismo en todos los niveles de enseñanza.

—¿Desde alguna materia?

—Bueno, eso es lo que tenemos que ir viendo. Nosotros quisiéramos que fuese una materia específica, pero lo más importante es también ir formando a los chicos en los valores solidarios del cooperativismo y del mutualismo. Ahora vamos a ver si nos sumamos en dos programas del Ministerio de Educación para ir trabajándolo junto con ellos. Creemos que se va a generar algo muy interesante. Hemos tenido una muy buena respuesta del Ministerio de Educación, con todo el acompañamiento de la ministra de Desarrollo Social. También hemos trabajado mucho durante este año, en todo lo que respecta a cooperativismo y mutualismo escolar.

—¿Hay una estrategia de comunicación de y para medios cooperativos? Había una en la gestión anterior, que se presentó con mucha espectacularidad, pero que luego no avanzó.

—Tenemos que ir más a lo concreto. No tenemos que hacer esas presentaciones tan pomposas y que después en los hechos no se demuestra. Esto es algo que se tiene que hacer día a día. Nosotros empezamos a trabajar en eso. Hay una comisión que va a desarrollarlo en 2017. En 2016 hemos avanzado en pequeñas cuestiones: rediseñar nuestro página web, los chicos del área de prensa y comunicación han estado presente en todas las gestiones que hicimos en el interior, se generó un newsletter de buenas noticias del sector. Pero hay que trabajar en lo concreto: porque si no todo va a quedar en una declamación muy linda, pero que quede sin efecto en la comunicación hacia la sociedad en su conjunto.

—Cómo presidente del INAES, ¿qué opina de la detención de Milagro Sala? Está relacionada con el sector porque se la acusa de desvío de fondos a través de cooperativas.

—Creo que es un tema judicial, que está en manos del Poder Judicial y a mí no me gusta dar opinión sobre un tema que está relacionado con otro poder.

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