Revista Cítrica

La dinámica contradictoria


21 de enero de 2018

Con un macrismo fortalecido en el Congreso tras los resultados electorales de 2017, Julio Gambina analiza los acuerdos parlamentarios para el ajuste y el crecimiento de la protesta social.

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Por Julio Gambina*

La coyuntura de fin de año –y de inicio de éste- da cuenta en Argentina de una dinámica social y política contradictoria.

Por un lado, el macrismo avanzó en las elecciones de octubre pasado como la primera minoría en el Congreso, con mejores condiciones para negociar la agenda parlamentaria y avanzar con su programa de ajuste y reestructuración reaccionaria de la economía, la sociedad y el Estado.

De hecho, con la nueva composición del poder legislativo, el gobierno de Macri convocó a sesiones extraordinarias en diciembre para tratar reformas legales necesarias para su proyecto de beneficio a inversores y a sus apetencias de mejoras en la tasa de rentabilidad.

Así se avanzó con el ajuste contra los ingresos de jubiladas y jubilados, como de otros perceptores de beneficios de la seguridad social. También se avanzó en la aprobación del Presupuesto, la reforma fiscal y la tributaria, con claro beneficio para empresarios en la disminución de la alícuota del impuesto a las ganancias si es que existe reinversión de las utilidades. En el olvido quedó la campaña electoral para reducir o eliminar el impuesto a las ganancias a los trabajadores.

Claro que esa ofensiva parlamentaria con éxito no fue sencilla, ya que el otro dato de la política es la masiva protesta social, especialmente en contra de las modificaciones al régimen previsional. Una situación de previsible aumento cuando se considere la regresiva reforma laboral.

Se destaca la creciente represión estatal para hacer funcionar la democracia realmente existente, con el Congreso vallado y rodeado de fuerzas de seguridad. Todo para contener un amplio abanico de organizaciones sindicales, sociales y territoriales que sustentan una protesta diversa, unificada contra el ajuste y la represión, pero sin articulación detrás de un proyecto político capaz de contener esa diversidad.

Las condiciones mundiales y locales no favorecen el proyecto gubernamental sustentado en ingreso de capitales productivos y solo se recuesta sobre ingresos especulativos que exacerban el histórico problema del endeudamiento externo. Por eso la búsqueda oficial de mayores consensos electorales y políticos, acompañados de la coerción para disciplinar una conflictividad social en ascenso, la que puede habilitar la conformación de un nuevo actor colectivo en la disputa del orden social en la Argentina.

 

*Doctor en Ciencias Sociales de la UBA. Profesor Titular de Economía Política en la Universidad Nacional de Rosario y en la Universidad Nacional de San Luis. Presidente de la Sociedad Latinoamericana de Economía Política y Pensamiento Crítico, SEPLA. Director del Instituto de Estudios y Formación de la CTA Autónoma, IEF-CTAA. Presidente de la Fundación de Investigaciones Sociales y Políticas, FISYP.

 

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