Revista Cítrica

Gerenciando la Educación


18 de julio de 2017

Revista Cítrica

El Gobierno de la Ciudad -a través de la resolución 2307/17- vulneró el estatuto docente. Las materias especiales serán supervisadas por un gerente y las contrataciones serán terciariazadas. La respuesta de maestros y maestras.

Click en la foto para ampliar

Por Frente Currícular*

La resolución 2307/17 genera una forma de contratación por fuera del estatuto docente y de esa forma quedan desreguladas las relaciones pedagógicas y contractuales de la educación.

El estatuto docente, que es una ley de la Ciudad, establece quiénes pueden acceder a los cargos docentes, qué idoneidad deben demostrar, qué títulos son tenidos en cuenta y cuáles son sus valoraciones según sus formaciones pedagógicas, además de pasar por evaluaciones psicofísicas. Todas estas consideraciones son establecidas por el estatuto docente para proteger a niños y niñas,  y garantizar su educación.

El Gobierno de la Ciudad -a través de la resolución- genera un apartado de esas consideraciones y permite contratar docentes de base, directivas, supervisores y supervisoras coordinadoras por fuera del estatuto. Es decir, sin tener en cuenta la forma en que se establece el mérito para acceder a los cargos. Vulnera los concursos, la carrera docente, la idoneidad. Pone en riesgo el sistema público docente, teniendo la posibilidad de poner al frente de niños y niñas a personas que no pasen por concursos con los estrictos procesos que establece el estatuto. Y el cambio ya comenzó: pusieron por encima de las supervisiones a un gerente en lugar de a un supervisor-coordinador. Esto es claramente una modificación que va en la línea de lo empresarial dejando de lado la pedagogía.

No es casual que se haya comenzado por el área curricular de materias especiales, que nuclea cinco materias: Idioma extranjero, Educación Tecnológica, Educación Física, Educación Musical y Educación Plástica. Nuestra área es la más castigadas por las políticas del gobierno en los últimos años: nuestras materias son las únicas que no tienen horas rentadas sin alumnos y alumnas para corregir, planificar, recibir padres o reunirnos con directivos y colegas para articular trabajos. Además estas materias tienen una estructura de carga horaria que genera que el docente tenga que trabajar en 2, 3 y 4 escuelas para poder conformar un sueldo digno, perdiendo tiempo y dinero en traslados. Todo esto genera que los docentes tengan poco arraigo en las comunidades de las escuelas porque pasan menos tiempo que los demás colegas.

Los sindicatos no han podido o no han sabido cómo luchar para que las reivindicaciones del área curricular fueran tomadas por el Gobierno, de manera  que han surgido agrupaciones como el Frente Curricular que busca agruparnos sin distinción de partidos o sindicatos, poniendo por sobre las pertenencias individuales la actividad gremial, el encuentro para pensar los problemas y proponer soluciones para el área curricular.

La angustia en la comunidad docente es muy grande en todas las áreas porque existe la sospecha, con buenos indicios, de que el Gobierno irá a este sistema gerencial de contratación para precarizar las condiciones de trabajo, ya no de los curriculares sino de todos los y las docentes de la Ciudad de Buenos Aires.

Compartir esta nota en