Revista Cítrica

El encuentro de Osvaldo Bayer con el Che


09 de octubre de 2016

Revista Cítrica

El escritor e historiador charló con Cítrica en su Tugurio de Belgrano. Contó sobre su viaje a Cuba un año después del triunfo de la revolución y le preguntó al Che cómo se podía hacer en la Argentina. La respuesta le quedó marcada para siempre.

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Por Osvaldo Bayer

Fuimos a Cuba el primer año de la Revolución. Nos recibió el Che en el Banco de la Industria donde tenía su oficina como Ministro de Economía. Allí nos habló y nos dijo cómo hacer la revolución en Argentina. Éramos seis y nos quedamos todos boquiabiertos. Pero a mí siempre me traiciona mi origen alemán en el sentido de querer saber detalles. Son muy minuciosos los alemanes, después pierden la guerra, pero son muy minuciosos en todo. Entonces el Che nos miró. Era muy atractivo. Nosotros éramos cuatro hombres, y dos mujeres que se enamoraron totalmente del Che. Además tenía una voz romántica, tenía esa mezcla de cubano con argentino que le quedaba muy bien.

Y a mí me dio vergüenza porque nadie hacía preguntas. Y yo le dije: “Compañero Che, le agradezco su relato y sus experiencias, nos es muy importante lo que dice usted, pero usted se refirió a que al día siguiente de la primera bajada de las sierras cordobesas del grupo de 50 revolucionarios, los diarios burgueses van a publicar en tapa ‘Guerrilleros en Córdoba’. Entonces quiere decir que va a empezar la represión. Nos gustaría que nos hablara usted, de cómo la guerrilla debiera enfrentar a tanta represión, ya que la Argentina tiene un ejército muy organizado, cosa que Fulgencio Batista (dictador cubano) no”. Y nunca me voy a olvidar. Me arrepiento para siempre de esa pregunta. El Che me miró con inmensa tristeza y me respondió solamente con tres palabras: “Son todos mercenarios”. Y los otros cinco argentinos me miraron como diciendo: claro pelotudo, no te das cuenta que son todos mercenarios.

El Che era un idealista. Posiblemente para hacer la revolución no hay que preguntarse cuántos enemigos tenemos, sino que hay que hacerla directamente, como hicieron ellos.

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