Revista Cítrica

Ausencias en el éter


02 de noviembre de 2017

El 69% de las personas que conducen los programas matutinos más escuchados en las AM y FM nacionales son varones. El programa feminista Nos quemaron por Brujas analizó la distribución de roles en la radio.

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¿Cuántas voces femeninas escuchaste en tu programa preferido esta mañana? ¿A qué temas hicieron referencia? “Hace unos meses, una compañera escuchó un programa matutino durante 40 minutos y en ese lapso no apareció en el aire ni una sola mujer. Ese fue el origen del monitoreo Faltamos en la radio”, evocan desde Nos quemaron por Brujas (Radio Presente –la voz del exOlimpo-). El informe que se presentó a través de redes sociales y se volvió viral, examinó Novaresio 910 y Majul 910 (La Red), Cada Mañana (Radio Mitre), Mañana Silvestre (Radio 10), Te Quiero y La mañana con Víctor Hugo (AM 750), Caballero de día (Del Plata), La mirada despierta (Continental), Digo lo que pienso (Rivadavia), El club del Moro (La 100), Despierta Corazón (Pop Radio), El Despertador (Radio Disney), Aspen Express (Aspen), No somos nadie (Metro 95), No se desesperen (Mega 98) y Mi gente Bella (Vale) -programa que dejó de emitirse el mes pasado-. ¿El resultado? Que el 69% de las personas que los conducían eran varones.

“Elegimos esos programas porque los de la primera mañana, que van de 6 a 10, marcan los contenidos de todo el día, son la punta de lanza. Escogimos los que fueron los más escuchados, según Ibope, en abril y mayo de este año. Un mes después, en junio, nos repartimos los programas entre nosotras y nos sentamos a escuchar. Si bien los resultados eran los que esperábamos, algunos no dejaron de sorprendernos”, agregan. Lo que sucede en la radio evidencia la desigualdad que también se respira, lamentablemente, fuera de ella. “Al adentrarnos en las columnas, pudimos dar cuenta que en Economía, Deportes y Humor ni siquiera asomamos: el 100 por ciento de las voces que circulan son de varones y eso demuestra las trabas que nos pone el patriarcado para insertarnos en el mercado laboral, retrasando la paridad de género en ese ámbito y ampliando la brecha salarial, porque no podemos olvidar que nosotras ganamos un 27 por ciento menos que ellos”, analizan, monitoreo en mano.

Y alertan: “Hay que tener en cuenta que si bien en esos programas analizados faltan voces, que son las nuestras; en las radios comunitarias y cooperativas, en estos medios populares, hay cada vez más programas hechos por mujeres, cada vez más programas que se hacen desde los feminismos. Sin embargo, es de destacar que esos medios no tienen sostenibilidad política, jurídica, financiera con la que si cuentan los hegemónicos”. Si las voces y discursos no se diversifican, ¿se pueden desarticular los mecanismos discriminatorios instalados en la sociedad? “El acceso a lugares donde las voces de las mujeres, lesbianas, travestis y trans sean escuchadas contribuye a construir un mundo más igualitario”, responden.

Luego de monitorear los programas de AM y FM nacionales más escuchados entre las 6 y las 10 de la mañana, Nos quemaron por Brujas también comprobó que sólo el 14 por ciento de las personas que trabajan en radio y que se especializan en Política, son mujeres. En materia de Espectáculos, casi se alcanza la paridad: el 43 por ciento de las voces que refieren a cine, teatro, televisión, entre otros, son femeninas; mientras que en el único segmento en donde son mayoría, alcanzando el 82 por ciento, es en el de la locución.

“El relevamiento nos permite revisar la radiofonía para deconstruirla, para romper con el sexismo, sobre todo en tiempos en que una microfonista expuso a Ari Paluch por haberla tocado sin que ella haya acordado ese abordaje, si no que, y por el contrario, ella lo entendió como lo que es: una agresión. Pero más allá de ese hecho puntual y repudiable, es necesario señalar que la situación que expuso a la trabajadora del canal televisivo A24 la vivencian día tras días muchas mujeres trabajadoras de prensa”, realizan las comunicadoras feministas que realizaron el monitoreo. El acoso es violencia y el sistemático se invisibiliza en un silencio demasiado largo. Lo rompió la locutora Verónica Albanese en Nosotros a la mañana: “Todos veían lo que era Ari, como todo el tiempo acosando y demás”. “Todos”, dijo. “Evidencia que también estamos expuestas a las violencias. Muchas compañeras que se desempeñan en la locución nos contaron, a raíz de Faltamos en la radio, que tener ese rol implica haber acordado tácitamente con el conductor reírse de chistes, aunque estos –y pasa seguido- tenga un contenido altamente misógino. Acaso eso, ¿no es otra agresión más?”, reflexionan.

Es muy claro: sin aire, se ahogan las voces de mujeres, lesbianas, travestis y trans. ¡Qué se multipliquen en el éter! 

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