Revista Cítrica

20 de diciembre: la historia de una foto histórica


19 de diciembre de 2016

Enrique García Medina, autor de la fotografía emblema de aquella jornada, relata con pasión cómo fue su cobertura.

Foto: Enrique García Medina
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Por Enrique García Medina

Cuando sentís que la cosa es histórica, se te pone la piel de gallina, ¿viste? ¿Viste cómo es?¿Viste cómo se te mueve el cuerpo? Estás emocionado. Laburando, sí, pero con unas ganas… ¿Viste que en los momentos históricos la gente camina por las calles? Y vos estás ahí… es como participar de la Historia en cierta forma, ¿viste? Yo la vi, yo la vi a la foto.

La vi porque me dispararon. Ese día, me tiraron tres balazos de goma. Uno fue un segundo antes de la foto. En vez de asustarme, me dio más valentía. Al cana le dije: “Sorete”. Y seguí.

Empecé a laburar el día anterior, el 19, cuando Fernando De La Rúa decreta el estado de sitio, y empiezan las cacerolas. Ahí salgo a caminar por Constitución, y saco fotos de los saqueos. A la una y media de la mañana hago también otra foto que es histórica: el primer herido de bala en el Congreso. Cárdenas se llamaba. El tipo me agradeció mucho por la foto. Lamentablemente, murió en marzo de 2002.

El 20, a eso de las seis de la tarde, venía bajando la policía por Diagonal, tirando escopetazos. Y uno me dispara riéndose. Y me grita: “¡Comodoro Py!”. Era uno que me tenía bronca de antes. Yo iba seguido a Comodoro a hacer fotos, y cuando fue a declarar Cavallo hice alguna travesura, y pasé por donde no se podía para conseguir la foto. Éste cana estaba ahí esa vuelta, y el 20 parece que quería vengarse de mí. Se ve que como soy pelado y muy personaje se acordó de mí, y me disparó. Yo le dije: “¡Sorete!”, a ver si me disparaba de plomo. Pero no me pudieron parar. Y ahí hice la foto histórica, la foto "ícono", como dicen mis compañeros. Aunque hice fotos de todo esos días, la única que me faltó fue la de Cavallo.

Después de esa foto, ya pensaba en volver a transmitir. En ese momento tenía que revelar, escanear y vender. Las fotos las hice para mí, y después las vendí. Cuando el trabajo es histórico me gusta ser el dueño de mi material. Entonces me fui a mi casa, revelé y vendí las imágenes a Reuteurs, Télam, The Guardian. Cuando vimos el negativo en Télam de esa foto, junto a un editor, nos dimos cuenta de que estaba buena.

Mis amigos, todos los que me conocen, se acuerdan de esta foto. En estos días me emociono con volver a vivir eso. Aunque el presente no sea el mejor, y dé miedo de que pueda volver a repetirse: la gente está muy enojada en la calle, hay muchos sin laburo, y que no tienen ni changas. A menos del 10 por ciento del país le está yendo bien….No sé si ahora…pero en marzo cuando la gente vuelva de las vacaciones, si es que se van, no sé qué va a pasar.

También hice otra muy clave fue el primer herido de bala, Jorge Demetrio Cárdenas, que fue en las escalinatas del Congreso. Es como un símbolo de lo que vendrían en las horas siguientes. Lo hice a la una y media de la mañana del 20. Esa foto es importante, porque él murió en marzo pero no lo incluyeron en los muertos del 2001. Cárdenas fue a Tribunales y de corazón me agradecío por la foto, cosa que nunca me había pasado. Los hijos me siguen llamando todos los aniversarios.

 

 

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